¿Cuánto?
Seguramente te la tasarán por un millón.
Adiós.
Ay, estoy histérica.
Mira, estás histérica, pero estás cañón, estás preciosa.
Carlos va a flipar.
Todo va a ir bien, ya verás.
Mira, vas a salir ahí y vas a dejar esos snops con la boca abierta, ¿vale?
Pero tú prometeme que si algún día me vuelvo tan estirada como ellos,
me vas a dar un buen cuellojón.
Vale, hecho.
Pero no sé qué me da que te vas a acostumbrar muy rápido a ese estilo de vida.
Qué guapa estás, mi vida.
Mi vida.
Buenos días, Lucía.
Nuestra Buda me casé con Carlos en Santillana del Mar.
Buenos días, doña Lucía.
Buenos días.
Han llegado a sus compras de la ciudad.
Querrá desayunar.
Por favor.
Buenos días.
Gracias.
Contestar.
Hombre, qué sorpresa. ¿Cuánto tiempo?
Oye, me tenías preocupada y llevas más de tres meses en la ducha.
¿Qué dices?
Hombre, que la última vez que hablamos me colgaste diciendo
que entrabas en la ducha que me llamabas en cuanto salieras y hasta hoy.
Perdona, está un poco liada.
¿Qué tal estás por la oficina? ¿Cómo va?
Pues la verdad que un aburrimiento absoluta sin ti.
¿Por qué no vuelves?
¿Qué haces?
Estoy en casa.
Oye, en casa. Qué humilde ella.
¿Quieres decir en el caso plor, no?
Es grande, pero...
Me cuesta tener intimidad.
Amiga, es lo que tiene.
Vivir con el servicio y que te traten con una reina.
Mira, yo ese problema no lo tengo, ¿ves?
¿Qué tal la familia?
Bien.
Bien, como siempre.
¿Qué tal la familia?
¿Qué tal la familia? Bien, bien, como siempre.
¿Y Carlos, qué tal? ¿Sigue viajando como antes?
Sí.
Oye, ¿por qué no como nos juntas y nos ponemos al día?
¿No?
Oye.
Mira, yo libro de dos a tres.
Librar, librar es eso que te den permiso en eso que le llaman trabajo.
No sé si estamos...
Eres idiota.
Oye, te dejo que me va a caer la del pulpo. ¿Dónde quedamos, por cierto?
En el piscis, a las dos.
¿En el piscis?
No te hago obvias, impito yo.
No, no venga, va. Piscito, hasta ahora.
Chao.
Hola, soy Carlos.
Ahora mismo no puedo atenderte, deja tu mensaje. Gracias.
¡Pare aquí!
Buenas días, señora Duerto.
Qué bueno tenerle de vuelta tan pronto.
¿Quiere comprar o vender una experiencia?
Vender.
¿Tiene concertada visita?
No, no he llamado.
¿Le saldrá a atender el doctor Molina, verdad?
Sí, sí, eso es.
Si es tan amable de esperar, ¿a qué le aviso?
Gracias.
¿Qué tal?
¿Qué tal?
¿Qué tal?
¿Qué tal?
¿Qué tal?
¿Qué tal?
¿Qué tal?
¿Qué tal?
¿Qué tal?
¿Qué tal?
¿Qué tal?
¿Te voy a esperar a que le aviso?
Gracias.
Señ. González, aquí quieren las experiencias que más se ajustan a su petición.
¿Perteneció a una surfista australiana?
Yo también fui una muy buena surfista,
Pero nunca pude viajar a Jaguaya.
Aquí tiene su experiencia, ser bailarina y los carnavales de río.
¡Hola!
¡Hola!
¿Tú me dirás? ¿Ha pasado algo?
No. No, no. Simplemente venía a vender.
Estuviste aquí ayer por la tarde y ya te dije que lo prudente era dejar pasar tres días.
Después de lo de ayer lo normal es que te sintieras confusa y cansada.
Pues me encontro bien.
Conozco tu situación en casa.
Me contaste lo de tu marido y su empresa.
Pero llevas un ritmo extracciones demasiado alto estos dos últimos meses.
A ver, déjame ver que tenemos por ahí que no entraña peligro.
Me voy a alejar del pasado más reciente.
Hemos extraído tantas experiencias ya de esa zona que corremos el riesgo de que pierdas el contacto con la realidad.
Podrías llegar a sufrir agnosia.
Si pierdes varias piezas de un puzzle es muy posible que luego no sepas dónde van colocadas las piezas que todavía no has perdido.
Estoy alrededor de tus 18 años.
Tengo aquí varias escenas de dos y tres estrellas.
Quiero vender una de cinco estrellas.
Solo encontramos dos escenas de cinco estrellas y la última la vendiste ayer.
Aquí tengo una de cuatro.
Es el recuerdo de tu primer novio de instituto.
¿Cuánto?
La verdad es que es bastante completa.
Ha sido adolescente, rebeldía contra los padres, fuga de casa.
Seguramente te la atasarán por un cuarto de millón.
Hablo.
Un momento.
Un momento.
Un momento.
¿Qué tal te sientes?
Bien.
¿Qué me has sacado?
Sabes que no puedo contestarte a eso.
Pero creo que te has apuntado a algún tu libreta.
Luis, mi primer novio.
Salí con Luis durante el tercero de bachillerato.
No es una cinco estrellas, pero no está mal pagada.
Qué vestido más bonito, por cierto.
Sí te gusta.
Es de esta tibia?
Una munta con yo.
¿Qué vestido más bonito, por cierto?
Sí, ¿te gusta?
Es de esta temporada de Arranuy.
Parece caro, ¿no?
Sí, lo es.
Pensaba que estábais pasando una mala temporada,
porque me enteré de lo de la empresa de Carlos.
Sí, hemos pasado una racha mala.
Pero ya mejor, ya estamos remontando y...
Me alegro.
¿Vienes de vender algo, no?
No, es que te veo así como duditativa con los cubiertos.
Mareada. ¿Vos estás mareada o has vendido algo?
Una tontería, una experiencia sin importancia.
A ver, cuenta.
¿Cuenta?
No, no.
No, no.
No, no.
No, no.
No, no.
No, no.
No, no.
No, no.
No, no.
No, no.
No, no.
No.
Mi primer novio en el instituto.
¿Luis?
El Rubio, ¿no?
Con el que te escapaste Sevilla.
Que se me supongo.
¡Wow!
¿Cuánto?
255 오늘. ¿In qué?
¡ woman!
¡nen serio!
¡Sintanto!
Es una мало, es mucho.
Lo hiciste por necesidad, ¿no?
Al principio, sí.
¿Y ahora? ¿Por qué? ¿Por qué lo haces?
No, no, que no critico que vendas alguna cosa, que lo hace todo el mundo, que yo también lo he hecho.
¿Sí?
Sí, probamos alguna clase de baile de salón, porque sé que puedo repetirlas cuando quiera.
Pero te darían dos duros por una.
Dos duros, sí, me dieron un duro contado.
Pero sabes por qué me pagaron un poco?
Porque no era una experiencia única, como la del primer novio.
No sé, yo creo que no podría desprenderme de algo tan importante, ¿no?
Bueno, pues por eso, tú ahora te tienes que ir a la oficina, yo, ¿no?
¿Tú te acuerdas de lo que me hiciste prometerte el día de tu guadad?
Porque estoy a esto de darte ese collejón.
No puedes volverte como la mayoría de estos tipos.
¿No?
Te invito yo.
Gracias.
Me disculpas un momento.
Claro.
¿Carlos?
Hola, Karen, ¿y me has llamado?
Sí, quería saber dónde estabas. ¿Estás ya en casa?
Sí, aquí estoy.
Vale, pues entonces voy a para allá.
Vale.
Beso.
Beso.
¡Lucián! ¡Lucián! ¡Lucián!
Ya está, Carlos, en casa.
¿Ah, pero te vas ya?
Sí.
Pues dale muchos recuerdos.
Me llamas.
Sí.
¿Eh?
¿Qué?
¿Qué?
¿Qué?
¿Qué?
¿Qué?
¿Qué?
¿Qué?
¿Qué?
¿Qué?
Me llamas.
Sí.
¿Qué?
¿Qué?
¿Carlos?
¿Sí?
¿Dónde estás?
¿Cómo?
¿Qué, dónde estás? Me has dicho que estabas en casa.
Estoy en casa, mi amor.
¿Dónde?
De arriba.
Oye, llevas unos días muy raras, ¿eh?
Mi amor, estás bien.
Pero arriba, ¿dónde?
Mi amor, que estoy aquí, estoy arriba.
¿Me estás tomando el pelo?
Se puede saber qué te pasa.
Mi amor, no te estoy tomando el pelo, que estoy aquí.
Hola.
Si pierdes varias piezas de un puzzle, es muy posible que luego no sepas
dónde van colocadas las piezas que todavía no has perdido.
Buenos días.
Gracias.
Quiero vender una de cinco estrellas.
Solo encontramos dos escenas cinco estrellas
y la última la vendiste ayer.
Gracias.
Dios, ¿qué has hecho?
Te dije que no lo volvieras a hacer, Lucia.
¿Qué has hecho?
Tranquilo.
Tranquilo.
Vamos a salir de éste.
Tranquilo.
Lucia, aquí tienes tu experiencia.
Tienes tu experiencia.
Tienes tu experiencia.
Tienes tu experiencia.
Tienes tu experiencia.
