Parte 1. Más que una campaña política.
Para comenzar a analizar la franja televisiva del nóm, debemos entender que la campaña
se encontraba en un contexto un poco osamplio. Los autores de aquella franja siempre estuvieron
conscientes de las realidades igual a las que se enfrentaban bajo la dictadura militar,
pero que el desafío de enfrentar aquella desigualdad de los medios era generar una fuerza comunicativa
mediática, la cual permitirá darle viva de valor a la gente más idea de cualquier propósito
electoral, llegar con el objetivo de terminar con la dictadura y retornar la democracia
a Chile. Pero la ciudadanía, antes del plebiscito,
existió una suerte de rechazo e indiferencia a la labor ciudadana, como lo era la elección,
cabe considerar los 15 años que llevaba, en 1988, la dictadura en donde se tomaron
decisiones populares, soslayadas entre las paredes de la dictadura militar. Por tanto,
la campaña tenía nuevos propósitos, por una parte promover la inscripción en los
registros electorales y, por otro lado, quitar la sensación de posible freude político,
como ocurrió en la consulta constitucional de 1978.
Parte 2. El primer espacio televisivo. Existe un hecho fundamental que contribuyó
sustancialmente a apoyar el mensaje de la futura franja. El episodio ocurra en el programa
De Cara al País, producido por Canal 13, con la aparición de Ricardo Lavos Escobar,
del partido por la democracia. Ocurre que, como panelista, el contenido de discurso de
Lavos, muy poco lo recuerdan, poco relevancia tuvo, mientras que el lo trascendente fue
su gesto, el cual desafiaba, públicamente, ante los ojos de millones de televidentes
a Augusto Pinochet, lo cual habría sido imposible imaginar en aquellos 9 años de dictadura,
en donde la censura era constante y el ejército tenía control absoluto de los medios masivos.
Este hecho fue clave para romper el escepticismo y aumentar el interés público respecto
al previsito, en donde se escribieron más de 7 millones de chilenos en los registros
en el conthando.
Aquel tema central de la campaña del no salió de toda imagen establecido en aquella
época en términos políticos, el cual expresó un tono unitario, optimista, esperanzador
y de triunfo, en donde predominaba la alegría y la soberanía de los ciudadanos, que se
contrapuso la opinión que hasta ese momento manejaba la opinión pública de una izquierda
incapaz de unir, iníficas y violentar. La campaña tuvo grandes aportes de figuras
públicas en donde resultaban nombres como Carlos Caceli, Pastembo de Hofer, Ana María
Gamboori, Florcita Motuda, entre otros.
Parte 4 La fraja puesta en escena
Después de 15 años de dictadura en donde los medios no salían de los márgenes permitidos
surge aquella ventana de 15 minutos para introducir un mensaje ético y estético que se contrapuso
de una manera casi paralela a lo que había sido la televisión durante el tiempo previo.
Durante estos años, los chilenos hemos sufrido mucho dolor y tristeza. Por eso necesitamos
tanto la alegría, una alegría auténtica que nazca de la verdad, de la justicia, del
perdón y del amor. Hemos pagado un precio demasiado alto. Muchos son los caídos por
la violencia y su recuerdo nos obliga a la paz.
El programa consistió en la simulación de un noticiero, el cual tenía como conductor
un sujeto político dotado a autonomía. Patricio Bañados, que lograba reflejar racería necesaria,
pero también proyectaba un espíritu generoso y confiable.
Pero tal vez podamos estar de acuerdo en dos cosas. Una, que no ha sido una característica
de este régimen el permitir que la oposición manifieste sus puntos de vista por televisión.
Dos, que teniendo nosotros estos 15 minutos, el sí o el gobierno tiene otros 15 minutos
iguales, pero además una multiplicidad de espacios, algunos bastante prolongados durante
cada día en este medio. Sin embargo, es difícil evitar que la gente se exprese y siempre se
encuentran métodos para hacerlo.
Además se realizaron diversos spots que buscaban reflejar ciertas realidades cotidianas con
las cuales convivía la sociedad chilena. También así, el jingle creado con el lema
de la campaña, Chile la leiría ya viene, y cual cabe destacar esta cantada a Coro,
lo cual permite a lo guiente asumir una gran masividad convocada por la canción, como
también una sensación de apoyo masivo de las mayorías y una felicidad correctiva.
Gente, bailando y compartiendo, en sintonía con el eje de la campaña, la felicidad,
sin descuidar la muestra constante de las repercusiones que recibió el pueblo Dora
de la dictadura, la cual se refleja en la victoria en modo analogíaco ladrillo de
romándose o un hombre personificado de rey al cual le bota la corona. Personas ejerciendo
sus profesiones, viajando, conviendo, trabajando, son algunas de las escenas que forman parte
del jingle de la campaña. Siempre en cada una, jamás aparece una persona sola, a no
ser que está haciendo gestualmente, no, o sonriendo plenamente.
Yo lo canto sin temor, todos juntos al triunfar, por la vida y por la paz.
Terminemos con la muerte, es la oportunidad de vencer a la violencia con las armas de
la paz, porque creo que mi patria necesita dignidad, por un chile para todos vamos a
decir que no, vamos a decir que no, con la fuerza de mi hijo, vamos a decir que no, yo lo canto
sin temor, vamos a decir que no, todos juntos al triunfar, vamos a decir que no, esto son
aspectos fundamentales, los cuales le dieron el trufo del no en el publicito de 1988, creando
una campaña eficiente, cercana y confiable, que dio paso al retorno de la democracia
en Chile.
El rol de Patricio Añados, además de ir guiando al espectador durante el recorrido
del programa, hace mucho más cercano al rol del presentador y familiariza la educación
cívica.
Eso es todo, muchas gracias, buenas noches.
Reconozco y acepto el veredicto mayoritario expresado en el día de ayer por la ciudadanía,
respetaré y haré respetar este resultado en consonancia con mi norma de conducta invariable
como jefe del Estado.
