Aquí hay cápsulas al vacío que tiene que llenar de sangre.
En esta lista hay quince nombres.
Necesito que encuentre a mi hijo.
Tenía que sacar una muestra de cada uno de ellos sin que se dieran cuenta.
La condición más importante es que nadie puede enterarse de mi tarea.
Me gusta tenerte cerca.
No pienso alejarme.
Pero me di cuenta de dónde vivía la siguiente persona de la lista.
Colombia.
Mía se había convertido en mi centro de atención.
Todo el tiempo quería cariciarla, abrazarla, besarla, tenerla cerca.
Ya no podía estar lejos de mía.
Por eso cuando regresé a la cama de Mine Castro no podía evitar pensar en ella.
Así que un par de gotas de cloroformo en su almohada abastaron.
Después de aquella borrachera navideña, no pensaba volver a acostarme con Mine.
La editora de modas del periódico era mi única esperanza para traer a la modelo Lisa Pinto desde Colombia.
Y que te puedo decir, estoy encantada que cada pieza de esta temporada es muy especial para mí.
Pues los expertos ya dicen que Beka Lima es una marca de trascendencia.
¿Se considera una diseñadora que desfunta?
Yo nací despuntando.
Mine había seleccionado a las modelos para el desfile de su amiga Beka Lima.
Y a primera hora entregaría su carpeta a la producción de la diseñadora.
¿Dónde fue?
En el canto, en el muerto.
¿Qué onda?
¿Neta?
Estás cabrón, ¿eh?
Quería evitar que Felipe hablara con Mía.
¿Felipe, esto no es lo que tú piensas, eh, güey?
No es a mí a quien le vas a dar explicaciones.
¿A qué te refieres, cabrón?
Buenos días.
Estoy buscando al señor Blanco.
Vengo del MV.
Pero primero tenía que editar que hablara con un soldado.
Un momento.
¿Qué te pasa, güey? Le cerraste la puerta en la cara.
Si es que le cerré la puerta en la cara, cabrón, déjame hacer mi vida allá.
¿Pero es que no es nada más fuerte allá?
¡Hola!
¡Un momento!
También es la de Mía.
Pues resulta que a Mía le interesan mis asuntos, ¿eh?
Por consiguiente es parte de mi vida, no de la tu bien perdejo.
¡Un momento!
Ahora se me quites a sus órdenes, señor, dígame.
¿Me esperan un segundito?
Sí, gracias, sí, gracias.
¿Qué quieres, pendejo?
Quiero que te dejes de meter en mis asuntos, cabrón.
En mi vida, mía, y yo nos queremos, güey.
¡Nos amamos!
¡Perdón, cabrón!
¡Tú dame!
Sí, dígame.
Vengo del MV y necesito hablar con el señor Blanco.
Sí, sí, soy yo, pásale.
Gracias.
Me dieron un ultimatum.
Tenía 10 días para pagar la deuda,
unos iban a sacar de la casa.
Las malas noticias no paraban ahí.
Pues ya di algo, chingado.
No sé, neto, no sé qué decirte, cabrón.
Por un mail que te hayan corrido.
¡Pincheronugarte a detener una colota que le pisen, cabrón!
Te lo juro que me siento mal, güey, no sé qué decirte.
No sé, güey, me siento mal, cabrón.
No sé, güey, ni que tú hayas tenido la culpa, Mateo.
El pincher periódico se la va a pelar con la privisa que voy a sacar.
A ver, neto, tranquilo, cabrón.
¡Tranquilo, güey!
Ya es momento de que dejes ese tema.
No estás viendo todo lo que pasó.
¡Ya, cabrón!
Olvídalo.
Están ricos, pobres, foráneos, músicos, locos.
Y yo os sigo sin tener nada de nada.
Neto, olvida eso ya, cabrón, ya no hay nada que contar ahí.
Voy a apostarle todo a la única persona de la lista
que parece estar desaparecida de la faz de la tierra.
Se llama Juliana Flores.
Sí, te apuesto que el mío y la garrapata la deben encontrar
y yo voy a usarla como carnada para traparlo.
Que alivio, yo no tenía que buscar a Juliana.
Ella iba a venir a mí.
Con todos mis contactos, hasta dar con ella.
Mientras Juliana aparecía, yo no podía perder de vista Lisa Pinto.
No podía desaprovechar su visita en la ciudad.
No.
Nada ni nadie me da la seguridad de mi shampoo aluestrón.
Atrévete y siéntate segura como yo.
¡Aluestrón!
Atrévete.
¿Y?
¿Cómo que ¿y?
Que no ve que yo he hecho comerciales.
He salido hasta Antelelovelas.
¿Dicen que estuviste en coma durante 42 capítulos?
Bueno, el caso es que yo soy más famosa que ellas.
Yo creo que yo debería cerrar el desfile con usted.
No sé si el tinte te atrofió lo que estaba haciendo.
No sé si el tinte te atrofió los oídos.
Pero dije que ya hice mi selección y punto.
Yo creo que usted debería reconsiderarlo.
Soy la única modelo internacional.
Ya, Carlos.
¿El buque?
No solamente había metido en la carpeta lisa,
sino a mí como asistente del asistente.
Acá ya estás más lento.
Qué horror.
Cierto.
No sé por qué estás aquí, niña.
Yo creo que sepas que aquí el show es la ropa.
No la movelo.
Con todo respeto.
¿No será que usted teme que una luzga más que sus prendas?
Oíste, Juan Carlos.
¿No la adoras?
Mira, niña.
Debiste haber topedado el cerebro antes que las tetas.
Aquí la que mandas soy yo.
Cuando cierres el pico y te pongas a trabajar.
Están prevenidos con un boleto de regreso a Colombia.
Hola, Ernesto. Soy mía.
Amiga de Mateo.
Hola, mía. ¿Cómo estás?
Bien, gracias.
Qué bueno.
Perdón, estoy esperando una persona y en cualquier momento...
Mi hola, ¿qué te llamó?
Conseguí tu número del celular de Mateo.
Me enteré que estás buscando a Juliana Flores.
Y quiero saber para qué.
¿La conoces?
Es parte de una lista de personas que estoy investigando.
¿Crees que pueda verla personalmente?
No.
Juliana...
Se murió el año pasado.
O un incendio en su casa.
Un accidente.
¿Cómo la conociste?
Estuvimos juntas en un grupo de autoayuda.
Las dos vivimos cosas muy fuertes.
Y ahí se convirtió en mi mejor amiga.
¿Y por qué no hay registros de ella?
Por ningún lado, como si nunca hubiera existido.
No sé.
No, no, no sé.
Pero ella por fin está en paz.
Por eso vengo a pedirte que no publiques nada.
No hay nada que investigar sobre ella.
Está bien.
Sólo una última pregunta, mía.
Resulta que yo sí tengo una foto de ella.
Para que me la verifiques.
Y entonces yo pueda tacharla de la investigación.
Sí, sí es ella.
Gracias, mía.
¿Qué tal?
¿Qué tal?
¿Qué tal?
¿Qué tal?
¿Qué tal?
¿Qué tal?
¿Qué tal?
Lo siento, mía.
Yo también.
Durante todo el día nunca tuve la oportunidad de tener a Lisa a solas.
Tal vez Beca tenía razón.
Era momento de sacarla del lugar.
Y va a ser más fácil atacarla fuera de tantas miradas.
¿Tú crees que esto es una pasarela de esmodistas, verdad?
¿Qué le pasa? Que falta de respeto.
Este atuendo va con un bustier de más de cinco mil dólares.
¿Por qué no te pusiste la prenda completa?
Yo me puse lo que estaba en el gancho.
¿Tú lo que quieres es llamar la atención?
Aunque es encuerada, ¿verdad?
¿Cómo dijo?
¿Cómo pudieron haberme recomendado esta?
Ay, sí, yo lo revisó.
Pero ya, en este momento.
Chicas, ya no hay tiempo. El desfile está por comenzar.
Así que todas ha peinado y maquillaje.
Con las indicaciones que les di.
Relájate.
Drama.
Arriba.
Por favor.
Chicas, por favor, quítense la ropa con cuidado.
Le van a dar la ropa a Maya en el camerino, ¿sí?
¿Quítense Maya?
Todas, por aquí.
Esto no se acaba aquí.
¡Por supuesto que no!
Acaba en Colombia.
Tú y tus tetas operadas se me largan del país en este momento.
¡Títame, este idiota!
¡Dime, necesita que agarre sus maletas y el alma!
¡Ah, no!
¡No, no, no!
Es que eso es lo que voy a hacer.
Yo no quiero estar en este desfilito barato.
¡No me toques!
¡No me toques!
Después de un rato, Lisa salió corriendo con sus maletas.
Pensé que nunca más iba a regresar a esa pasarela.
¡Señorita, Lisa!
¡Señorita, Lisa!
¡Señorita, Lisa!
¡Señorita, Lisa!
Disculpeme, por favor, de parte de toda la producción.
Todo el equipo la venimos a ofrecer.
Una disculpe, me pongo a sus servicios a su disposición
para llevarla a donde usted guste.
Ay, qué detalle de la producción, ¿verdad?
Yo quiero ir al aeropuerto, pero ya.
Claro que sí, no le ayudo, doctor.
No se preocupe, mira a la derecha, al siguiente coche.
Ahí nos podemos ir, claro que sí.
Al aeropuerto, ahorita mismo vamos rapidísimo.
Terminal uno o terminal dos.
¿Será que se tarda?
Ay, qué tonto soy, ¿verdad?
No, nada más hay uno terminal,
pero ahorita mismo vamos rápido.
Adelante, por favor.
¡Qué calor nuestra ciudad es increíble!
¿Qué crees?
Que el coche se maneja solo, ¿ok?
¿Que te preso mi trapito para que te...?
¡Qué trapito!
Ya tenía su sangre,
y no quería lidiar más con una niña como Lisa.
Así que la dejé tranquila en donde se lo merecía.
Pensé que alguien me había visto atacar a Lisa.
¡Ay, sí, sí, al oficial!
A ver, joven, una revisión de rutina.
¿Una revisión de rutina?
¿Dónde está Lisa Finto?
¿Dónde está Lisa Finto?
¡Acajuela!
¡Ay, no!
¡Como que le dopa esto!
¡Como que le dopa esto!
¡Como que le dopa esto!
¡Abre la cajuela, por favor!
¡Abre la cajuela!
¡Ya!
¡Abre la cueca hoy!
¡Con un carajo!
¡Ay, no!
¡Ah, ahí está!
¡Ah, ahí está!
La cabrona se había robado la colección de beca.
Ay, pero...
¿Por qué no se llevó su maleta de estúpida?
Porque se fue a la terminal...
¡Papapapapapa!
Ay, mi amor.
Sí, sí, sí, ya tenemos tu ropa, no se preocupes.
¿Vai?
Oficial, escoltenos, por favor.
¡Y yo empiezo en una hora!
Así es que hay que empezarnos.
¡Vámonos!
¡Rapidito!
¡Vámonos!
¡Vámonos!
¡Vámonos, caracol!
¡Por favor, ya!
¡Ánale!
¡Que ya!
Me dio el labor de seguirlo...
todo el día.
¡Tonta, no me hace!
Entonces decidí seguirlo, doctor.
Todo el día no me hace eso y se seguí, pero valió la pena.
Porque lo agarré como quería.
Con las manos en la masa al desgraciado.
Pero es que solo ha sido, doctor.
Solo así voy a hacer que mi hermana abra los ojos
con respecto a ese hombre, doctor.
¿Verdad que hice bien?
¿Verdad que sí hice bien, doctor?
Sí, señora, sí.
¿Y eso bien?
Claro que hice bien.
Desgraciado.
El único plan era alargarme de ahí.
Me había encontrado la oportunidad hasta que empezó el desfile.
Mi nerba, ahí estás.
Venga, ¿cómo va todo?
¿Sabías que estuviste a punto de arruinar el desfile?
Yo le dije a tu gente que ellos se equivocaron.
Esa modelo no estaba en la recomendada, sí.
Estaba en tu carpeta, querida.
¿Yan Carlos?
Sí.
Dice, Míne, que tú y tu gente se equivocaron.
No lo has dado, ¿verdad?
Ay, te dobro algo.
¡Tú!
¡De robar!
¡Ata!
Mandase uno de tus empleados a que me drogouras.
¿Qué?
¡Esta me la vas a pagar!
¡Me robaste mi ropa!
¡Vamos!
¡Vamos!
¡Vamos!
¡Vamos!
¡Vamos!
¡Vamos!
¿Vas a ver que te va a salir muy caro todo el día?
¡Vas a ver!
¡Vas a ver!
¡Vas!
¡Tú!
¡Yo soy ver!
¡No soy ver!
¡No soy ver!
Ateo, ¿qué es aquí?
Míne, vamos a venir a visitarte por lo del evento.
¿Serio?
No sé, claro.
Bueno, no sabes todo lo que está pasando.
¡Estúpida caracola!
¡Estúpida caracola!
¡Estúpida caracola!
¡No!
¡Me estoy pidiendo!
¡Cuál caro!
¡Me llamo Giancarlo!
¡Y ya!
¡Lárgate para allá!
¡Búsquelo!
A ver.
¡Ah!
¿Y esto?
¿Por?
Ajá.
Me encantó.
Pero tú y yo no podemos estar juntos, ¿sabes?
Me disculpas.
Perdón.
Te lo digo porque me importas, güey.
Nomás te estoy diciendo que aguas con ella.
Pues es que no sé, Neto.
A mí mía nunca me dijo nada de esto.
Ni que hubiera buscarte, cabrón.
Por algo será, por algo será.
Por algo será.
Amate un.
Ella fue quien me contactó y me dijo mentiras todo el tiempo.
Por algo quiere borrar el nombre de Juliana para siempre.
¿Tú crees que estás escondiendo algo?
Pero, pero, ¿qué, güey?
¿Qué?
Para mí que tuvo algo que ver con ese incendio.
Son solo teorías, Mateo.
Pero sé que es una mentirosa y yo detecto esa gente así de rápido.
Aguas, Mateo.
Tranquilo.
¿O qué?
Calú.
Mía estaba mintiendo.
¿Cómo le iba a pedir una explicación si yo mismo no podía hablarle con la verdad?
Yo sé que Ernesto es tu mejor amigo y seguramente ya te platico todo.
Bueno, mira, Ernesto dice unas cosas que ni yo mismo no creo.
No, pero está bien. Lo entiendo.
Yo también tuve un amor para Miguel.
A veces extraño lo que éramos.
Pero está en el pasado y no quiero regresar.
Bueno, pues yo creo que ya no necesitas un pasado.
Pero no me tienes a mí.
Salud.
Salud.
En ese momento entendí que Mía era tan parecida a mí que no podía alejarme más.
Me encantas.
A mí.
Salud.
Mateo.
Me había enamorado de alguien que tenía una vida secreta como yo.
Tal vez ese era mi castigo.
Pero así como ella tampoco tenía por qué pedirle cuentas.
Simplemente quería protegerla.
A menos que ella estuviera involucrada en el asunto del incendio.
Pero no me tienes a mí.
Salud.
Salud.
Salud.
Salud.
Salud.
Salud.
Salud.
Salud.
Salud.
Salud.
