Mujer de 37 años de edad que trabajó durante un año en un pequeño laboratorio en el proceso de embotellado y empaquetado de polvo de raíz de ginseng. Seis meses después de haber comenzado en su puesto de trabajo, presentó hidrorrea, prurito nasoocular y estornudos. Estos síntomas aparecían entre 5 y 10 minutos tras la exposición a polvo de ginseng. Comenzó entonces a emplear una mascarilla para evitar el contacto con dicha sustancia, así como tratamiento con un antihistamínico vía oral. Tras unos meses conescasa mejoría, el cuadro empeoró, añadiéndose además tos y disnea sibilante. Durante sus vacaciones, los síntomas de asma disminuyeron hasta desaparecer. No era fumadora y no tenía ningún antecedente previo de enfermedades respiratorias o alérgicas, ni historia familiar de atopia. En estas condiciones fue remitida a nuestra consulta donde a la exploración se observó una mucosa nasal pálida y edematosa, y sibilantes espiratorios diseminados en ambos campos pulmonares. Las radiografías de tórax y senos paranasales fueron normales. En cuanto a la analítica, destacaba un 7% de eosinófilos y una IgE total de 200 UI/ ml. En la espirometría basal el VEMS (FEV1) era de 2.430 ml (85% respecto al valor teórico) que aumentaba a 3.180ml (111%) tras la inhalación de 0,2 mg de salbutamol (por tanto, test broncodilatador positivo). Se prepararon extractos con polvo de raíz de ginseng de Brasil (Pfaffia paniculata) y coreano (Panax ginseng) para la realización de pruebas cutáneas (pricktests), las cuales se hicieron junto con la batería de inhalantes habituales y de alimentos. Los extractos de ginseng se aplicaron como controles en cinco pacientes con polinosis y en cinco pacientes sin historia de alergia. Asimismo se realizaron un test de ELISA, un ELISA inhibición y provocación bronquial con metacolina y con el extracto de ginseng de Brasil doble ciego (obviamente estas dos últimas pruebas se llevaron a cabo cuando la paciente estaba asintomática tras 7 días sin exposición laboral). La provocación bronquial también se aplicó a dos pacientes asmáticos que no habíantenido exposición a polvo de ginseng, en simple ciego. En cuanto a los resultados de nuestra paciente, las pruebas cutáneas o prick test fueron positivas, y negativas en todos los controles. Las pruebas frente a inhalantes habituales, alimentos y ginseng coreano fueron negativas. Mediante la técnica de ELISA se observó la presencia de IgE específica frente al ginseng de Brasil, pero no frente al coreano. El ELISA se aplicó también en 16 controles sanos y en 11 con polinosis con títulos elevados de IgE total, y en todos ellos el resultado fue negativo. El ELISA inhibición nos demostró la ausencia de reactividad cruzada entre ambos tipos de ginseng, lo que es lógico ya que ambos tipos de plantas están muy alejados taxonómicamente hablando. La prueba de la metacolina demostró la existencia de hiperreactividad bronquial leve y la provocación bronquial con ginseng de Brasil resultó claramente positiva. En los controles, los dos pacientes con asma tuvieron la metacolina positiva y no reaccionaron a la provocación con polvo de ginseng de Brasil.