Varón de 55 años, divorciado, convive con hijo de 30 años; operario planta pretratamiento. Hipertenso. Ingreso en UCI por cuadro de Delirium tremens. Desde hace tres años consumo de 375 ml de rona diario. Su jefe notó cambios en su estado de ánimo y mucha inseguridad y le recomendó acudir a su médico, pero el trabajador se negó, por lo que tras reunión con comité de empresa le persuaden de acudir a servicio de prevención. En consulta se encontraba poco colaborador. Negaba antecedentes patológicos. Se evidenció temblor postural, sudoración y nerviosismo. Importante alteración de la función hepática. Se emitió un apto con restricciones para trabajos en altura, conducción y espacios confinados y se remitió a atención primaria. Tras adaptación sufrió caída al mismo nivel, presentando hematoma subdural interhemisférico, fractura del arco cigomático derecho y contusión hombro derecho. Diagnosticado de síndrome abstinencia alcohólica. Tras tres meses en incapacidad temporal y seguimiento por psiquiatría y psicología se encontraba abstinente y con buen estado de ánimo. Normalización de todos los parámetros analíticos. Apto para su puesto habitual. 