Presentamos el caso de un paciente varón de 13 años, que ingresó por cuadro febril, con disminución del nivel de conciencia, asociado a alteraciones del comportamiento y síntomas psicóticos. Fue ingresado en el servicio de Pediatría de nuestro hospital por sospecha de síndrome encefálico, tratado con corticoides y posteriormente inmunoglobulinas ante la sospecha de etiología autoinmune, pero tras sucesivos episodios similares y un adecuado diagnóstico diferencial se le diagnosticó síndrome de Kleine-Levin, iniciando tratamiento con modafinilo con buena respuesta.