Varón, 45 años, soltero (...) Tres semanas atrás había sido ingresado de urgencia en el Hospital con una herida de arma blanca en el tórax por una pelea que había tenido con otro hombre en estado ebrio, y con el que al parecer "compartía" espacio para dormir en un caserón abandonado de la parte antigua de la ciudad. Pedro disponía de vivienda propia, pero en muchas ocasiones vagabundeaba por las calles y acababa durmiendo en el primer lugar que encontraba (portales, casas abandonadas, etc.). Cuando el Asistente Social fue a su domicilio, lo encontró en un estado lamentable por la suciedad y la falta de cuidados (no había luz ni agua corriente, los electrodomésticos eran inservibles, etc.), a pesar de pertenecer a un edificio relativamente céntrico de la ciudad, bien conservado. La vecina que más conocía a Pedro y su familia, informó que siempre había sido una persona muy rara y nada sociable, a diferencia de sus hermanos, y que su comportamiento excéntrico se había agudizado desde que hace 6 años murió su madre, con la que convivía. Pedro había sido el menor de tres hermanos: el mayor murió 7 años atrás por suicidio. Por lo que se pudo averiguar, tenía una amplia historia de consumo de sustancias psicoactivas, básicamente heroína. El segundo de los hermanos, era investigador, vivía en Canadá desde hacía más de 10 años, y no mantenía contacto con Pedro desde la muerte de su madre. No tenía amigos ni era capaz de recordar otros parientes o familiares cercanos (de hecho, parece que toda relación con los familiares había terminado de forma abrupta a raíz de la muerte su padre, cuando Pedro era adolescente, por cuestiones de herencia). Había estudiado Filosofía y había trabajado como bibliotecario en el Archivo Histórico de la Ciudad hasta dos meses después de que su madre muriera. Nunca había tenido novia ni había convivido con nadie que no fuera su familia nuclear. Durante la entrevista se mostró correcto en todo momento, pero su expresión era fría y distante. Cuando le pedimos que relatara su vida (que nosotros ya conocíamos en buena parte), lo hizo sin dificultades y siguiendo fielmente la línea argumental, pero transmitía la impresión de que estaba hablando de otra persona, sin mostrar especial interés por ningún pasaje o episodio, incluida la muerte de su madre o el suicidio de su hermano (que tuvo lugar en el domicilio familiar: de hecho, fue Pedro quien lo encontró en el baño y se encargó de todos los trámites). Le preguntamos si había algo de su vida que le hubiera gustado que fuera de otro modo y después de un largo silencio nos respondió lo siguiente: "no hay nada que se pueda cambiar ni vale la pena tampoco empeñarse en cambiar las cosas." Ante la pregunta de si echaba de menos alguna etapa de su vida dijo, después de pensarlo bastante: "quizá cuando entré en la Universidad, los dos primeros años...algunas clases eran interesantes, no como las del Instituto, y algunos compañeros eran inteligentes, hablaban de cosas interesantes, de política, de cine, ... aprendías cosas... algunas veces salíamos al cine, o a beber algo... pero luego ya se pasó la novedad y ya no era tan interesante, ... además coincidió con la muerte de Franco y el lío de la transición y todo eso, y la universidad se puso insoportable, así que...bueno... acabé y ya está". También le preguntamos la razón por la que había abandonado su trabajo en el Archivo y nos dijo "porque ya había aprendido todo lo que se podía aprender allí", pero no lo relacionó en absoluto con el hecho de que su madre hubiera muerto, a pesar de que se lo sugerimos de diversas formas. En cuanto a las razones por las que deambulaba por las calles dijo (con un ligero tono de enfado): "no deambulo, eso se lo han inventado... lo que pasa es que suelo salir por las noches porque hay menos gente y se puede caminar mejor y nadie te mira ni te pregunta...y lo que pasa es que cuando te quieres ir a casa, ya no hay autobuses o metro y entonces, si te cansas, pues te tumbas donde puedes y ya está...yo no molesto a nadie ". Con respecto al por qué no mantenía contacto con su hermano, dijo no saber la razón, pero a la vez admitió que no había respondido nunca a sus cartas (eso lo hacía, al parecer, su madre) "porque no tengo nada que contarle... Además, se fue porque quiso, así que si quiere algo de mi pues ya sabe dónde estoy... si quiere escribir, que escriba, que yo leeré sus cartas...no lo necesito para nada, y él tampoco a mi". Con respecto a su madre, nos dijo que "era normal, hacía lo que tenía que hacer, buena persona, no se metía con nadie, nos educó bien...". Y sobre el hermano que se suicidó, solo comentó "era un llorón, todo le molestaba, siempre estaba quejándose y pidiendo, así que estaba claro que no estaba a gusto en este mundo". Finalmente, admitió también que en los últimos años había estado bebiendo demasiado y que en varias ocasiones había perdido el control lo que le había llevado a involucrarse en algunas peleas, razón por la cual había sido detenido en dos ocasiones y puesto en libertad al día siguiente. En todas estas respuestas, solo mostró una pequeña alteración emocional (enfado) cuando hablamos de su vagabundeo, y una cierta expresión facial de tristeza al hablar de su madre. 