Tiene 36 años y trabaja de dependiente en una tienda de productos de 1 euro en Valencia. Acude a la unidad de salud mental enviado por su neurólogo. Exámenes neurológicos exhaustivos no revelaron ningún daño cerebral o nervioso que pudiera dar cuenta de la parálisis. Había recibido terapia de rehabilitación dos veces a la semana durante dos meses con poca mejoría. Su problema consiste en que hace seis meses que no puede mover ni su brazo ni mano derecha. El problema comenzó un día que había salido al campo con sus amigos, habían bebido unas cervezas, y se dio un golpe fuerte contra un algarrobo. Se hizo unos rasguños y quedó dolorido. Sus amigos indican que inmediatamente después del incidente parecía "atontado" y "sin sensibilidad". A los pocos minutos estaba consciente pero se quejabade entumecimiento. Fueron a urgencias y descartaron cualquier lesión. Sin embargo, siguió con la sensación de entumecimiento y desde entonces no puede mover ni su brazo ni mano derecha, motivo por el que está de baja desde entonces. En el momento de la exploración colabora aunque parece indiferente a sus síntomas. El paciente afirma que nunca ha consumido drogas y que tiene una buena salud. Se escribe como una persona "tímida" y sensible, con dificultades para relacionarse con las chicas por su timidez. Hasta hace 6 años vivía en su pueblo natal, a 45 km de Valencia, sin embargo se había mudado a la ciudad con su anterior pareja, y se había quedado a vivir ahí. Afirma que vivir en la ciudad no le gusta nada, que seguía ahí porque tenía trabajo. Hacía 3 meses que había discutido con el dueño de la tienda donde trabajaba. Según Ramón "ese hombre está abusando de mi", "me tiene con un sueldo mísero",... Ahora que está de baja, pasa temporadas en su pueblo con sus padres.