Pedro, de 23 años, es enviado al centro de salud mental por su médico de cabecera por su bajo estado de ánimo y preocupaciones. Su problema ha ido aumentando en los últimos 2 años. Durante este período ha ido dedicando cada vez más tiempo a preocuparse por la idea de que hiciera lo que hiciera, algo estaría mal, y podría ser perjudicial para otros. Para evitar que esto ocurra, siente la necesidad de pasar varias horas al día comprobando que todo está en orden. Relata que desde que empezó en la universidad a los 18 años tiene estas ideas en la cabeza. Pedro es el mayor de una familia con 3 hijos que vive en un pueblo a 100 km. de Valencia. Cuando cumplió los 18 años se fue a Valencia a estudiar en la universidad, compartiendo piso con otros chicos. Cuando se lava la ropa está preocupado por la posibilidad de haber metido sin querer alguna prenda de sus compañeros. También se preocupa por la posibilidad de haber gastado algo de dinero de sus compañeros (pero admite que nunca ha quitado dinero a sus compañeros y siempre ha pagado los gastos comunes). Siente la necesidad de comprobar varias veces lo que ha puesto a lavar. También comprueba otras cosas como que las luces y electrodomésticos están apagados y que todas las ventanas y puertas de la casa están cerradas. No solo comprueba las cosas en su habitación y áreas comunes, sino también en la habitación de sus compañeros, algo que le ha llevado a riñas con ellos. Emplea tanto tiempo en comprobar cosas que no tiene tiempo para estudiar, y en los dos últimos años solo ha aprobado 3 créditos, por lo que sus padres le han amenazado con dejar de pagar los estudios. El verano pasado intentó trabajar en su pueblo ayudando a su tío haciendo recados. Tuvo que dejarlo de inmediato porque necesitaba el coche para trabajar y cada vez iba conduciendo y se cruzaba con alguien, tenía que parar a comprobar que no lo había atropellado. A lo largo de la entrevista se muestra colaborador y preocupado por la necesidad que tiene de comprobar cada cosa, pero insiste en que no puede dejar de hacerlo, porque si no comprueba siente una gran ansiedad y culpabilidad por si ha podido ocurrir algún desastre por su culpa.