Mujer de 60 años con los siguientes antecedentes: DM2, obesidad mórbida y trastorno bipolar. En tratamiento con insulina bolo-basal, Litio 400 mg/8 horas y Quetiapina 400 mg/24 horas. Consulta por dolor abdominal con distensión progresiva de una semana de evolución e intolerancia a la ingesta con náuseas, vómitos alimenticios y estreñimiento pertinaz, sin saber especificar última deposición. Recorte de diuresis en las últimas 48 horas. Afebril y sin otra clínica. A su llegada, aceptable estado general, afebril y hemodinámicamente estable. Destaca abdomen globuloso, importante faldón adiposo y timpanismo, palpándose tumoración en flanco izquierdo. El tacto rectal constata impactación fecal. Analíticamente, discreto empeoramiento de función renal (creatinina 1.72 mg/dl); Potasio 5.1 mEq/l, PCR 12 mg/l, discreta leucocitosis con neutrofilia. Se inician maniobras manuales de desimpactación y se aplica enema en área de Observación. Empeoramiento clínico, con mayor dolor abdominal y tiraje respiratorio, realizándose TC abdominal urgente: "Fecaloma gigante en sigma con obliteración vesical. Dilatación ureteral y pielocalicial bilateral secundaria, sin otros hallazgos patológicos". Continúa mala evolución con empeoramiento en sucesivas analíticas: pico de creatinina 9 mg/dl, urea 83 mg/dl, sodio 141 mEq/l, potasio 8.9 mEq/l, PCR 243 mg/l; 22.300 leucocitos (91% polimorfonucleares). Ingresa en Medicina Interna tras estabilización sin llegar a requerir intervención de cirujanos o urólogos, continuando con laxantes y enemas durante su estancia. Al alta, se reinicia tolerancia oral, con normalización analítica y mismo tratamiento previo.