Presentamos el caso de un paciente varón de 77 años, ganadero de profesión, con antecedentes personales de hipertensión arterial, diabetes mellitus tipo 2 insulinodependiente, dislipémico, y estenosis aórtica severa con recambio protésico quirúrgico. El paciente acudió a la Consulta de Medicina Interna por presentar una placa tumoral de coloración roja violácea en la cara lateral del muslo derecho, erosionada, de 10 cm, con superficie verrugosa de aproximadamente 2 años de evolución, con mayor crecimiento en los últimos días. En la anamnesis dirigida, refería además la presencia de placas eritematosas e irritativas en región inguinal bilateral, acompañado de fiebre fluctuante de hasta 38oC desde hacía 2 meses. Negaba sudoración profusa ni pérdida de peso. En la exploración física, no se objetivaba la presencia de adenopatías ni visceromegalias.
Se le realizó una biopsia incisional cutánea obteniéndose el resultado en la anatomía patológica de alteraciones histológicas compatibles con Linfoma T cutáneo, tipo micosis fungoide en placa. En la descripción microscópica de la lesión cutánea se mostraba una hiperplasia psoriasiforme en la epidermis con formación de microabscesos de Darier-Pautrier, y presencia de linfocitos atípicos con núcleos agrandados, irregulares e hipercromáticos con halos claros. Analíticamente, destacaba una velocidad de sedimentación glomerular de 23 mm, beta 2 microglobulina de 3.77 mg/l y lactato deshidrogenasa dentro de la normalidad. Se le realizó una TC toraco-adbominal sin extensión, permitiendo el diagnóstico de una Micosis Fungoide estadio IIB (T3N0M0). Actualmente recibe tratamiento tópico con esteroides y mecloretamina, y radioterápico local de la masa tumoral.