Describimos el caso de un varón de 63 años fumador y bebedor activo, con antecedentes de úlcus gástrico en 2008 y 2011 que acude a su médico de atención primaria refiriendo clínica de prostatismo inespecífica. Tras hallazgo de PSA seriados en ascenso (15.03 ng/mL y 62,53 ng/ml ) es remitido a Urología quienes objetivan una palpación prostática patológica, motivo por el cual se le realiza una RTU prostática e inician bloqueo hormonal con el diagnóstico presuntivo de adenocarcinoma de próstata (pendiente de filiación histológica). Antes de revaloración por Urología, el paciente ingresa en el servicio de Medicina Interna por deterioro del estado general y leucocitosis importante. En la exploración física destacaba la presencia de una masa en fosa iliaca derecha, dolorosa a tacto y de consistencia pétrea. En la analítica llamaba la atención una hemoglobina de 8,9 g/dL con un hematocrito del 28 %. Se confirmó la leucocitosis, en rango de reacción leucemoide (61.700 con 86.1 % de neutrófilos). Plaquetas: 468,0, Función renal normal. Na+: 141. K+: 4,5. Calcio total: 8,1, Ácido úrico: 5,4. Albúmina: 2,0. Proteínas totales: 5,3, PCR: 14,08. Procalcitonina: 0,25. Proteinograma compatible con patrón electroforético de tipo inflamatorio. Se revisó la histología previa de la RTU, que resultó ser positiva para carcinosarcoma de próstata. En el TACabdomino-pélvico se observaron grandes masas de partes blandas compatible con enfermedad tumoral diseminada. Se obtuvo una muestra por BAG de una de las masas pélvicas, confirmándose definitivamente el diagnóstico de carcinosarcoma de próstata metastásico. El paciente inicialmente fue manejado con antibioterapia empírica por la sospecha de foco infeccioso que finalmente no se llegó a demostrar. Dada la severidad y extensión de la neoplasia se optó por tratamiento paliativo con radioterapia para control del dolor y de la progresión local. El paciente decidió trasladarse a su población natal, perdiéndose su seguimiento.