Varón de 79 años que ingresa en el Servicio de Reumatología para estudio de dolor lumbar tipo mecánico junto a elevación de la fosfatasa alcalina en mayo 2014.Entre sus antecedentes personales destaca: hipertensión arterial, diabetes mellitus tipo 2 (un año de evolución, tratamiento dietético), ulcus péptico y fractura de clavícula izquierda no traumática en 2013. No tiene antecedentes familiares de interés. En tratamiento con enalapril 10mg. No tóxicos. En la anamnesis dirigida presentaba dolor en región lumbar, de tipo mecánico, desde hacía unos cuatro años con incremento progresivo de la intensidad y desde el último año se irradiaba a miembros inferiores con dificultad para la marcha. Hacía un año había tenido una fractura no traumática de clavícula con mínimo esfuerzo físico. No había presentado cólicos nefríticos ni episodios de pancreatitis. Ánimo triste, astenia y nicturia. No clínica de disfagia ni disfonía.En analítica realizada durante el ingreso presentaba: Calcio 13.9 mg/dl ( 8.8-10,2), Fósforo 1,8 (2,7-4,5), Fosfatasa alcalina 475 Ui/l ( 40-129),Creatinina 1,3 mg/dl ( 0,1-1,4),PTH 778,78 pg/ml(15-65), 25-OH Vitamina D 14 ng/ml (20-100). Proteinograma y marcadores tumorales negativos. Velocidad de Sedimentación Glomerular elevada (40).En la serie radiológica se observaba una desmineralización generalizada junto a imágenes de resorción subperióstica en las falanges de las manos, lesiones líticas en cabeza y diáfisis de metacarpianos y quistes óseos en las tibias.En la ecografía de tiroides presentaba un tiroides con tamaño y ecoestructura normales. Junto al polo inferior del lóbulo tiroideo derecho aparecía una lesión nodular, bien delimitada, homogénea, con señal de flujo en su interior y tamaño aproximado de 22x17mm, que podía ser compatible con una tumoración paratiroidea (probablemente adenoma). No se observaban adenopatías cervicales con tamaño significativo. En el TAC torácico se observaba una fractura acabalgada con cayo en formación en el tercio medio de la clavícula izquierda. Múltiples lesiones osteolíticas en clavícula derecha, ambas escápulas, esternón, cuerpos vertebrales de D1, D4, D8, D9, D10, D11 y L1, y arcos costales posteriores 1o bilateral, 5o derecho, 10o izquierdo, con destrucción ósea, que asocia masa de partes blandas paravertebral anterior izquierda en D8, D9 y D10. Granulomas calcificados subpleurales basal apical izquierdo y en segmento lateral del LM. Nódulo de 5,2 mm subpleural en contacto con el mediastino en segmento lingular superior. Nódulo de 3 mm subpleural basal apical izquierdo. Nódulo de 6,6 mm basal anterior izquierdo. Ganglios axilares, hiliares y mediastínicos de tamaño no significativo. En los cortes de hemiabdomen superior, no se observaban alteraciones significativas en las porciones incluidas de hígado, vesícula, bazo, páncreas, ni riñones. Suprarrenales con lesiones nodulares hipodensas de unos 15 mm. Conclusión: Probable origen mestastásico de todas las lesiones descritas. En la gammagrafía de paratiroides presentaba imagen compatible con adenoma paratiroides inferior derecha y en la gammagrafía ósea tenía múltiples focos hipercaptantes de notable intensidad en cráneo, columna vertebral, ambas parrillas costales, hombros, húmeros, cúbitos y radios, carpos y articulaciones sacroilíacas, ambos fémures, tibias y tarsos. Primera opción osteítis fibrosa quística.Se hizo interconsulta a nuestro Servicio y se decidió pautar una dosis intravenosa de ácido zoledrónico 4 mg y programar cirugía preferente. Se realizó una hemitiroidectomia derecha tras hallar una tumoración de consistencia pétrea íntimamente adherida a hemitiroides derecho. El diagnostico anatomopatológico fue de carcinoma de paratiroides de 2 cm de límites no definidos. Descripción microscopica: No se observan focos de necrosis ni pleomorfismo nuclear. Periféricamente los limites no están definidos con nódulos adheridos al tejido tiroideo y tejido fibroadiposo. Periféricamente no se evidencia permeación linfática, ni vascular ni perineural Para completar el estudio de extensión se solicito PET-TAC con 18 FDG que mostró incremento metabólico en las múltiples lesiones óseas descritas sugestivo de malignidad. Por lo que finalmente, se programó biopsia ósea a nivel vertebral que confirma la osteítis fibrosa quística sin evidencia de infiltración neoplásica. Tras la cirugía, el paciente mantuvo niveles elevados de PTH y fosfatasa alcalina con hipocalcemia leve que preciso de suplementos de calcio vía oral y calcifediol. En los meses posteriores los parámetros se fueron normalizando así como la clínica del paciente fue remitiendo. Actualmente el paciente se encuentra asintomático, sin evidencia analítica de recidiva y está pendiente del estudio genético del HRPT2, mantenemos suplementos con 600 mg de carbonato cálcico/día y calcifediol mensual ante la hipocalciuria persistente que presenta.