Presentamos el caso de un varón de 49 años que acude a urgencias por presentar cefalea holocraneal de 2 meses de evolución más acentuada en región temporal y mastoidea izquierdas. Fue tratado inicialmente con moxifloxacino inicialmente pensándose en un proceso rinosinusal sin mejoría. El paciente días después inició picos febriles de 39oC en las tardes asociando una importante afectación del estado general. Además presentaba contractura del músculo esternocleidomastoideo izquierdo y plenitud ótica homolateral
Entre sus antecedentes personales de diagnóstico reciente en tratamiento con metformina destaca diabetes mellitus.

A la exploración física en la otoscopia la membrana timpánica izquierda estaba empastada con aumento de la trama vascular y contenido purulento en la caja timpánica. Además aparecía una contractura del ECM izquierdo.

En las exploraciones complementarias la analítica muestra una leucocitosis (16500) con neutrofilia (86.5%) y glucemia de 239 mg/dL. En la audiometría tonal liminar se evidencia una hipoacusia transmisiva moderada en oído izquierdo con Weber desviado hacia el mismo y en la impedancimetría una curva tipo B en oído izquierdo.
En cuanto al TAC se visualizaba en el peñasco izquierdo, signos de ocupación de caja timpánica, ático, antro y celdas mastoideas con la presencia de erosiones osteíticas en la pared posterior del antro y celdas mastoideas. Moderada erosión del escutum.
Trombosis secundaria del seno sigmoideo.

En cuanto al diagnóstico y tratamiento el paciente es diagnosticado de OMA subaguda izquierda Trombosis del seno lateral homolateral. Se trata con antibioterapia intravenosa con cefotaxima y metronidazol que se complementa con el tratamiento quirúrgico: miringotomía y colocación de drenaje, con mastoidectomía y de descompresión extrínseca del seno sigmoideo.

En la evolución el paciente presentó diplopia a las 12 horas tras la intervención quirúrgica descartando mediante TAC y RMN un foco neurológico. Permaneció afebril desde el 4o día y fue dado de alta con persistencia de la parálisis del VI par craneal.
Se consideró de origen metabólico por su DM.
