Se trata de un varón de 69 años de edad, con antecedentes personales de diabetes melitus tipo 2, exfumador de 40 paquetes al año, ebanista jubilado, que consulta por dolor en la cadera de dos meses de evolución, con empeoramiento en las últimas dos semanas.
En estudio solicitado en Traumatología, se confirma en RM la metástasis en acetábulo derecho sugestivo de lesión metastásica, por lo que se completa el estudio con TC de tórax (TC de tórax al diagnóstico), que detecta lesión nodular de 34 x 34 mm en el lóbulo inferior izquierdo y otra milimétrica en la língula, asociado a importante derrame pleural izquierdo y discreto derrame pericárdico.
Adenopatías mediastínicas precava y pretraqueales.
Se completa el estudio con una fibrobroncoscopia, que detecta compresión extrínseca de bronquio principal izquierdo.
El resultado anatomopatológico es adenocarcinoma de pulmón, EGFR negativo.
Se estadifica como adenocarcinoma de pulmón T4,N2,M1 estadio IVb, EGFR negativo3.
Ante diagnóstico de adenocarcinoma de pulmón EIVb EGFR negativo y con metástasis ósea sintomática, se decide tratamiento radioterápico paliativo sobre acetábulo derecho y se programa tratamiento quimioterápico con esquema carboplatino-paclitaxelbevacizumab, que inicia el 28 de noviembre de 2011.
El paciente presenta buen estado general, sin síntomas dolorosos y muy buena tolerancia a tratamiento.
Tras el tercer ciclo, en reevaluación, se detecta en la TC la desaparición de derrame pleural con mínimo derrame pericárdico. Persisten las imágenes de adenopatías en hilio izquierdo. La imagen nodular de la base pulmonar izquierda se identifica, pero ha cambiado totalmente su morfología, la lesión se ha cavitado, manteniendo la cavidad el mismo tamaño con persistencia dentro de la cavidad de una lesión sólida que mide 12,7 mm de diámetro. La imagen subpleural de la língula no se ha modificado. En el mediastino persiste una adenopatía infracarinal y las paratraqueales han desaparecido.
Siguiendo los criterios RECIST4, se evalúa como enfermedad estable y se decide continuar con el mismo esquema de tratamiento
Tras el sexto ciclo, en la TC se confirma la persistencia de la cavidad en el lóbulo inferior izquierdo, sin lesión sólida en su interior. TC de control: respuesta en el sexto ciclo de tratamiento donde se aprecia la cavitación de la lesión tumoral. Basándonos en los criterios RECIST, se reevalúa como enfermedad estable. El paciente persiste con buen estado general y asintomático, por lo que se decide continuar con tratamiento con bevacizumab de mantenimiento.