Paciente varón de 67 años que acudió al Servicio de Cirugía del Hospital Virgen de la Paloma, presentando una lesión localizada en el trígono retromolar derecho de aproximadamente 7 meses de evolución. Refirió que trató la lesión inicialmente con enjuagues orales sin ningún tipo de prescripción médica, pues lo relacionó con roces derivados del uso de una férula de descarga y acudió porque la lesión continuó creciendo, aunque lentamente. Su historial médico no refirió ningún antecedente personal ni familiar de especial importancia. Durante el examen clínico extraoral no se encontró ningún hallazgo patológico de interés, e intraoralmente presentaba una lesión tumoral con forma irregular y superficie lisa, localizada en el trígono retromolar derecho, de color rojo parduzco, consistencia blanda y dolorosa a la palpación. El segundo molar inferior derecho no presentaba caries, ni movilidad, ni dolor a la percusión y tenía vitalidad positiva.
Se solicitó radiografía panorámica en la que se observó una ligera pérdida de la densidad ósea en la zona retromolar derecha no concluyente, ausencia de terceros molares retenidos y de imágenes que pudieran explicar la naturaleza infecciosa o inflamatoria de origen dental o periodontal, por lo que se procedió a realizar una biopsia para su estudio histopatológico.
Se realizó una biopsia de tipo incisional con anestesia infiltrativa de la zona, obteniendo una muestra con un punch de 3 mm. Se obtuvo un fragmento irregular, blanco-parduzco, que fue enviado al anatomopatólogo para su examen.
Los fragmentos analizados mostraron una proliferación neoplásica maligna en la que se reconocen células claras de aspecto mucoso, estructuras glandulares y otras con cierta disposición quística, así como placas epiteliales de aspecto epidermoide con células intermedias. Entre los fragmentos neoplásicos se observó un infiltrado inflamatorio crónico linfocitario. También se hallaron elementos glandulares salivales mucosos sin alteraciones. El epitelio mucoso superficial mostró paraqueratosis.
El informe obtenido reveló el diagnóstico definitivo de CME caracterizado por proliferación sólida de diferenciación escamosa con focos de diferenciación luminal y en su interior secreción de mucina que caracteriza a este tipo de tumor.