Madre de 41 años a la que se le realizó una cesárea urgente por preeclampsia grave a la semana 38 + 4. Fue una gestación por fecundación in vitro y como antecedentes presentaba un hipotiroidismo en tratamiento.

La recién nacida fue de bajo peso para su edad gestacional (2.500 g) y presentó un test de Apgar de 7 al minuto y 9 a los 5 minutos, requiriendo una reanimación con aspiración de secreciones en orofaringe. Fue trasladada a la unidad neonatal por dificultad respiratoria inmediata con un dispositivo de presión continua nasal (CPAP) sin oxígeno suplementario. La asistencia respiratoria se retiró a las 2 horas de vida, siendo la exploración física a las 9 horas normal. Este cuadro se interpretó como un distrés de adaptación a la vida extrauterina, trasladándose posteriormente a las plantas de maternidad con su madre.

Al tercer día del ingreso, la madre comenzó con febrícula descartándose complicaciones obstétricas. Dos días después presentó picos febriles y clínica respiratoria, objetivándose en la radiografía de tórax una neumonía bilateral grave. La madre no refería viajes a zonas de riesgo de Coronavirus ni contacto con personas infectadas, aunque su pareja presentaba desde el día de la cesárea un cuadro febril con gastroenteritis asociada. Tras descartarse infecciones víricas habituales se solicitó una técnica de reacción en cadena de la polimerasa de transcripción inversa en tiempo real del coronavirus 2019(RT-PCR COVID-19) que detecta 2 regiones del genoma viral y que fue positiva. El test de su pareja también fue positivo posteriormente.

Hasta ese momento la niña permaneció asintomática con su madre en las plantas de maternidad alimentada con lactancia mixta. Debido a la situación clínica de la madre, que requirió asistencia en una unidad especial, se procedió a la separación y se realizó a la recién nacida una RT-PCR COVID-19 de una muestra extraída por aspirado nasofaríngeo que fue negativa (6.o día de vida).

A pesar de la negatividad del test de la niña, se mantuvo en aislamiento en planta de maternidad bajo los cuidados del personal sanitario hasta la obtención de una segunda muestra a las 36 horas (mediante exudado nasofaríngeo) que resultó positiva (8.o día de vida). En ese momento se trasladó a la unidad neonatal sin realizarse pruebas complementarias por permanecer asintomática. Se mantuvo una vigilancia estrecha y al noveno día de vida se observó polipnea intermitente con leve tiraje intercostal y 2 desaturaciones de oxígeno autolimitadas con el sueño profundo y durante la alimentación. Se realizó una gasometría capilar con leve acidosis transitoria (pH 7,27, pCO2 49, bicarbonato 22, EB −4, láctico normal), una radiografía de tórax con tenue opacidad en vidrio deslustrado de predominio perihiliar derecho y una proteína C reactiva negativa (0,06 mg/dl). Transcurridas 24 horas la clínica desapareció manteniéndose asintomática hasta el momento actual (día 13 de vida) en el que se ha repetido la RT-PCR COVID-19 que sigue positiva. La madre está en cuidados intensivos con ventilación mecánica.