Varón, 66 años, sin antecedentes de interés. Trabaja en el campo. Acude por dolor en dedo índice de mano izquierda de 24 horas de evolución que se ha intensificado tras haber trabajado con una des-brozadora. Lo atribuye a una pequeña herida punzante en cara palmar del 2o dedo, pero desconoce si es reciente. En la exploración física destaca febrícula. El dedo se encuentra en ligera flexión, uniformemente tumefacto y caliente, con una placa eritematosa dolorosa a la palpación en cara palmar de las dos primeras falanges, extendiéndose el dolor a la palma siguiendo el eje del segundo dedo. La extensión pasiva era tremendamente dolorosa.


DIAGNÓSTICO DIFERENCIAL
Teniendo en cuenta la pequeña herida punzante como una posible puerta de entrada de gérmenes, y el aspecto de la piel, podríamos pensar en una celulitis o erisipela, pero hay dos hechos que no encajan con una infección limitada a la piel. El primero es que, a la palpación, el dolor es igual de intenso más allá del área eritematosa, siguiendo centrípetamente el eje del dedo en dirección proximal y, el segundo, que la extensión pasiva del dedo causa un intenso dolor al paciente. Por otra parte, las heridas punzantes pueden penetrar en las articulaciones interfalángicas causando artritis, sean reactivas por cuerpo extraño o de origen infeccioso. La inflamación articular causa hinchazón en forma de huso pero no tumefacción uniforme de todo el dedo. Por otra parte, el dolor, se desencadena por la palpación de esa articulación y la movilización pasiva y activa. En relación a su exposición laboral, podríamos barajar la posibilidad de una Esporotricosis. La causan heridas punzantes con astillas ó espinas contaminadas por el hongo Sporothrix Schenckii. Los trabajadores del campo son los más expuestos. Hay dos formas de presentación: como placa en el lugar de la inoculación que puede evolucionar a nódulo que se ulcera, ó linfangítica en la que aparecen nódulos y placas eritematosas siguiendo el trayecto del vaso linfático que drena. No se corresponde con nuestro caso.

DIAGNÓSTICO:
TENOSINOVITIS BACTERIANA DE LOS FLEXORES DE LA MANO