María es una paciente de 42 años, de oficio esteticien y madre de tres hijos que acude a la consulta acompañada de su marido por encontrarse desde hace casi un año constantemente nerviosa e irritable. Refiere mucha tensión muscular cervical, palpitaciones ocasionales, cansancio, dificultad para concentrarse y dificultad para conciliar el sueño. Refiere empeoramiento el último mes. La exploración física es normal.