María tiene 83 años, es hipertensa y tiene un cáncer de colon de un año de evolución. Fue tratada mediante cirugía y quimioterapia. Ingresa por una hemorragia digestiva baja con anemia severa. Los estudios realizados muestran una franca progresión tumoral con recidiva local, afectación hepática y peritoneal, por lo que se decide tratamiento paliativo. Vive sola y es autónoma e independiente. A raíz de esta situación su hijo, enfermero jubilado, se traslada a vivir con ella. María está informada de haber sido operada de una tumoración intestinal, que se había extraido en su totalidad y había quedado "limpia", la quimioterapia, se le dijo, se le dio "por si acaso". 