Paciente de 83 años con antecedentes de HTA y Cardiopatía hipertensiva, diagnosticada hace un año de Síndrome Mielodisplásico a tratamiento con transfusiones periódicas. Desde hace pocos meses se ha agravado su enfermedad de forma que precisa una o dos transfusiones semanales. A menudo se descompensa su insuficiencia cardiaca y/o presenta epistaxis o gingivorragias. No presenta deterioro cognitivo y es autónoma para su cuidado personal aunque su calidad de vida se reduce a cama- sillón. Sabe que tiene una enfermedad incurable y que necesita transfusiones para vivir. Es muy religiosa y ha manifestado en varias ocasiones su deseo de ser atendida en su domicilio y en presencia del párroco de su localidad. Recibe además del soporte hematológico tratamiento con Paracetamol y Enalapril.