Varón de 39 años, de origen boliviano, domiciliado en Jerez desde 5 años antes, trabajador de la construcción. Sin hábitos tóxicos, alergias ni viajes recientes al extranjero. Antecedentes de dermatitis seborreica en cuero cabelludo. No refería contacto con animales en los últimos meses. Acudió a su médico de atención primaria por presentar fiebre (38-39 oC), escalofríos, algún vómito y una tumoración dolorosa en la axila derecha. Se le prescribió tratamiento con AINES.A pesar de ello, la fiebre continuó, aumentando el dolor y el tamaño de la tumoración, por lo que 4 días más tarde acudió a urgencias, donde se le recomendó tratamiento ambulatorio con Amoxicilina/Clavulánico 2000/125 mg cada 12 horas. A pesar de ello, siguió con fiebre y la tumoración axilar creció y se hizo más dolorosa, por lo que acudió de nuevo a urgencias donde se decidió su ingreso.
El paciente presentaba regular estado general. Consciente, orientado y colaborador. Buena hidratación de piel y mucosas. Normotenso. Bien perfundido. La auscultación cardiopulmonar era rigurosamente normal. Abdomen blando, depresible, no doloroso a la palpación; sin crecimientos viscerales palpables. En axila derecha presentaba una tumoración dolorosa a la palpación, de forma ovoidea con unos 4 cm de diámetro máximo y signos flogóticos en la piel adyacente. Extremidades inferiores normales. Los análisis efectuados a su ingreso mostraron hemograma y estudio de coagulación normales. Las pruebas bioquímicas eran normales excepto por una PCR de 28,87 mg/dl (normal < 0,5 mg/dl).
Las serologías para VHB, VHC, VHA, Coxiella burnetti, Toxoplasma, Rickettsias, lúes, VIH, VEB y rubeóla resultaron negativas, al igual que los hemocultivos en pico febril. La ecografía de partes blandas de la región axilar, mostró una colección polilobulada de 4 cm en axila derecha, con otras imágenes redondeadas muy hipoecogénicas adyacentes, algunas conservando hilio graso. Impresión: hidrosadenitis complicada.

Evolución
El paciente con los hallazgos mostrados en la exploración y pruebas complementarias comenzó tratamiento antibiótico con cloxacilina + ceftriaxona intravenosas siendo sometido a una intervención quirúrgica para drenar la colección axilar visualizada en la ecografía. Se efectuó una incisión superficial que permitió apreciar una tumoración profunda que sugería tratarse de una adenopatía axilar de gran tamaño, por lo que no realizó ningún procedimiento en esos momentos, sugiriendo el cirujano la conveniencia de completar el estudio del paciente. Tras la intervención el enfermo continuó con fiebre elevada y dolor intenso en axila derecha, a pesar del tratamiento antibiótico. Ante esta evolución se decidió la realización de una TAC toraco-abdominal que resultó normal, salvo por la presencia de una lesión ocupante de espacio en la axila derecha, de 5 x 3,5 cm, con bordes desdibujados en su aspecto externo. Presentaba zonas hipodensas en su interior y tras la inyección de contraste mostró captación periférica del mismo. Diagnóstico radiológico: adenopatía abscesificada, sin descartar otra patología subyacente. Se observaban además otras múltiples y pequeñas adenopatías adyacentes a la principal. Ante estos datos, se decidió efectuar una punción aspirativa de la lesión, obteniéndose material purulento. Dos días después la tumoración se fustulizó y drenó de forma espontánea.

Diagnóstico diferencial
Con el diagnóstico sindrómico de adenopatía axilar supurada se tuvieron en cuenta las siguientes posibilidades diagnósticas:
• Absceso axilar piógeno: generalmente secundario a hidrosadenitis, el germen que más se asocia a este proceso es el S.aureus seguido de S.pyogenes.
• Infección por micobacterias. Como bien es sabido M. tuberculosis es agente causal de adenopatías que hasta en un 10% son supuradas. M. avium y M. scrofulaceum también pueden causar linfadenitis, siendo frecuentes en el segundo caso la abscesificación y la supuración espontánea.
• Yersinia pestis debe ser considerada, pero no es endémica en nuestro medio y aunque el paciente era boliviano, no había viajado fuera de España.
• Francisella tularensis, Bartonella henselae y Sporothrixs chenckii son microorganismos que que pueden producir cuadros de este tipo, asociándose las dos primeras al contacto con animales. En el interrogatorio dirigido el paciente refirió que su hijo había tenido un cachorro de gato tres meses atrás, habiendo sufrido toda la familia algunos arañazos del mismo.
• Chlamydia trachomatis es otra posible causa de adenopatías supuradas, particularmente en la región inguinal. El paciente negó rotundamente haber tenido contactos sexuales de riesgo.
• El Linfoma de Hodgkin produce adenopatías fistulizadas hasta en un 2 % de los casos (variedad esclerosis nodular), por lo que en un paciente joven con fiebre prolongada y este tipo de adenopatía también debe de considerarse.
• La enfermedad de Kikuchi-Fujimoto suele aparecer en personas jóvenes con fiebre sin foco aparente y es causa de adenopatías, que pueden ser supuradas.

Evolución
Se inició tratamiento empírico con Claritromicina 500 mg, un comprimido cada 12 horas con adecuada tolerancia. En los días posteriores la evolución fue adecuada fisulizando y drenando espontáneamente. Se mantuvo tratamiento antibiótico hasta completar 14 días con desaparición de toda sintomatología. En las revisiones posteriores el paciente permanece asintomático y sin nuevos signos o síntomas.

Diagnóstico final
Se recibieron los resultados de microbiología y anatomía patológica del pus de la adenopatía. La citología era inflamatoria, mientras que los cultivos en medios de bacterias, hongos y micobacterias fueron negativos. Dada la sospecha clínica se efectuó una PCR para Bartonella henselae que resultó positiva. Con estos datos se efectuó el diagnóstico final de enfermedad por arañazo de gato. El paciente recibió tratamiento oral con azitromicina 500 mg el primer día y 250 mg los cuatro siguientes. A las 48 horas estaba asintomático y fue dado de alta.