Anamnesis
Varón de 53 años de edad con antecedentes personales de hematoma espontáneo en el polo superior del riñón izquierdo hace un año. Fumador de 20 cigarrillos/día y bebedor ocasional. Acude al Servicio de Urgencias por dolor cólico en ambas fosas renales de 2 días de evolución, de mayor intensidad en las últimas horas y acompañado de importante cortejo vegetativo. No presentaba hematuria ni síndrome miccional. Consultó en varias ocasiones en su centro de salud por dolor lumbar bilateral sin respuesta a analgesia habitual.

Examen físico
Presentaba regular estado general, sudoroso y con palidez cutánea. El abdomen blando, depresible, con dolor a la palpación profunda de vacío izquierdo, sin palpar masas. Puñopercursión renal izquierda positiva. Tensión arterial elevada.

Pruebas complementarias
• Hemograma: hemoglobina 15 g/dl, hematocrito 43%, leucocitos 22.300 con desviación izquierda.
• Bioquímica: creatinina 6,1 mg/dl, urea 142 mg/dl, LDH 1.326 UI/l.
• Ecografía abdominal para filiar la etiología del fracaso renal agudo. El radiólogo, ante los hallazgos de la ecografía, decide realizar una tomografía computarizada (TC) abdómino-pélvica sin contraste para completar el estudio: hematomas intrarrenales subcapsulares bilaterales, sobre todo izquierdos, con desestructuración del parénquima e imágenes aneurismáticas a nivel renal y hepático.
• Angiografía renal: aneurismas renales bilaterales y fístula arteriovenosa renal derecha (véas el tratamiento).

Diagnóstico
Hematomas renales bilaterales secundarios a aneurismas bilaterales y fístula arteriovenosa renal derecha.

Tratamiento
Ante cifras tensionales elevadas y riesgo de aumento de sangrado, el paciente ingresa en la Unidad de Cuidados Intensivos. Durante su estancia permaneció estable, en respiración espontánea, tensiones arteriales controladas con labetalol y sin objetivar descenso de la hemoglobina en hemogramas seriados. Presentó fracaso renal agudo no oligúrico con creatinina pico de 7,5 mg/dl y urea de 178 mg/dl, sin acidosis ni hiperpotasemia. Es alta a planta de Urología para realizar tratamiento mediante arteriografía renal e intento de embolización renal.
La angiografía realizada muestra la presencia de un aneurisma y una fístula arteriovenosa renal derecha; tras la cateterización selectiva de la arteria aferente del aneurisma se procede a su embolización obteniendo el cierre completo del aneurisma y de la fístula del riñón derecho. En un segundo tiempo se completa el tratamiento con embolización de la rama polar superior del riñón izquierdo, quedando excluida de la circulación.

Evolución
El paciente evolucionó favorablemente, con normalización de función renal.
Veinticuatro meses después continúa asintomático y con función renal normalizada. En este periodo de tiempo no ha presentado hipertensión. Se solicitó una resonancia magnética (RM) cerebral, que descartó aneurismas cerebrales (síndrome de Osler).