Paciente de 82 años de edad con antecedentes de cardiopatía valvular, doble lesión aórtica severa con función ventricular conservada, fibrilación auricular crónica, hipertensión pulmonar severa, SAOS en tratamiento con CPAP. Ingreso 18 días antes con diagnóstico de neumonía grave con sepsis grave por nódulo pulmonar en el que se aisló Nocardia que precisó intubación orotraqueal durante 6 días, con buena respuesta posterior, siendo remitido a domicilio para completar tratamiento con levofloxacino 3 días antes. En tratamiento con furosemida, enalapril, digoxina y dicumarínicos. No alergias conocidas. Acudió al servicio de urgencias hospitalarias por cuadro de fiebre de 39,5oC con disminución del nivel de consciencia de 2 horas de evolución, sin otros síntomas tras haber sido dado de alta hospitalaria 72 horas antes. En la exploración física destacaba la escasa colaboración del paciente, TA 148/78, frecuencia cardiaca de 110 latidos por minuto y Ta 38,9°C. La exploración física no mostraba otros datos de interés salvo hipoventilación global y obesidad con exploración neurológica limitada por la falta de colaboración del paciente sin clara focalidad. La analítica realizada en el servicio de urgencia reseñaba como único dato de interés una PCR de 45 mg/L, las radiografías presentaban un pequeño infiltrado en la língula en resolución. Con el diagnóstico de síndrome febril por posible infección nosocomial fue ingresado en el servicio de medicina interna donde se instauró tratamiento empírico con piperacilina-tazobactam y antitérmicos. A las 12 horas de su ingreso y sin fiebre persiste disminución del nivel de conciencia con rigidez nucal por lo que se realiza TAC craneal urgente observándose hidrocefalia tetraventricular secundaria a abscesos cerebrales algunos de los cuales abiertos a ventrículos con hipercaptación en la región de agujero de monro izquierdo y parénquima cerebral del lóbulo frontal izquierdo. Ante dichos hallazgos se decide traslado a servicio de neurocirugía de referencia donde tras realizarse drenaje de los mismos mediante trepanación, evacuación y cobertura antibiótica, presenta evolución favorable remitiéndose nuevamente al hospital de origen tras 22 días, para completar tratamiento antibiótico, siendo el cultivo del absceso cerebral positivo para Nocardia. Tras evolución favorable los primero 8 días en nuestro servicio, el paciente vuelve a presentar episodio de disminución de conciencia realizándose nuevo TAC craneal donde se observa la presencia nuevamente de hidrocefalia tetraventricular, ligeramente más aumentada que en el estudio de hacía 1 mes. Persistiendo hipercaptación en la región de agujero de Monro izquierdo y parénquima cerebral del lóbulo frontal izquierdo, en relación a los abscesos cerebrales en fase de resolución. Agujero de trepanación parietal izquierdo. Se deriva nuevamente al servicio de neurocirugía de referencia donde fallece 72 horas después.