Se trata de un varón de 17 años que acude al servicio de urgencias por presentar un cuadro clínico consistente en fiebre mayor de 38°C con dolor en la región orofaríngea y dificultad para la deglución por dicho dolor desde hacía 48 horas. El paciente no refiere antecedentes médico ni quirúrgicos de interés ni familiares. No realiza tratamientos crónicos aunque en los últimos día había tomado paracetamol por la fiebre. En la exploración física llama la atención la existencia de adenopatías laterocervicales y faringoamigdalitis pultácea junto con Ta de 38,7oC, TA 160/89 y esplenomegalia de 4 cm, sin otros hallazgos. La analítica realizada en el servicio de urgencias se observó como único hallazgo la existencia de un test rápido de mononucleosis positivo. Con el diagnóstico de mononucleosis e hipertensión arterial se inicio tratamiento con AINE y se derivó a consulta externa de nefrología. Fue valorado en dicha consulta 15 días después del alta del servicio de urgencias con realización en dicha consulta de un MAPA que mostró un patrón de hipertensión tipo Dipper, ante lo cual se inició tratamiento con valsartar, solicitándose ecografía ambulatoria en la que se determinó la existencia de un esplenismo de 14 cm. Posteriormente se solicitó angio-TAC de arterias renales donde se observaba la existencia de un esplenismo ya descrito que improntaba y desplazaba hacia atrás, colapsando el riñón izquierdo, sin hallarse alteraciones en el eje vascular. Las analíticas realizadas fueron normales en todas las determinaciones. Tras revisiones posteriores en las cuales se han realizado ecografías seriadas en los últimos 4 años se ha observado una disminución de la esplenomegalia, lo que se ha trasladado a una disminución de la dosis del tratamiento antihipertensivo. El diagnóstico del paciente fue hipertensión arterial secundaria a hiperesplenismo por mononucleosis.