El padre de Claudia, una niña de 15 años de edad, la llevó a una clínica de salud mental después de recibir una llamada del psicólogo del colegio, diciéndole que encontraba a Claudia deprimida y, posiblemente, con ideas de suicidio. Su padre también se había sentido preocupado porque, durante el pasado mes, Claudia parecía estar triste y ensimismada.
Claudia vivía con sus padres y dos hermanos. Según nos explica, ha estado deprimida desde el día en que tuvo una pelea con su madre, dos años antes. Durante la pelea, su madre le tiró un cazo de agua caliente y le quemó el hombro. Tuvo que ir a urgencias para curarse la quemadura. Desde entonces, evita a su madre.
La madre de Claudia tiene una amplia historia de problemas mentales, con múltiples hospitalizaciones y un largo tratamiento ambulatorio. Su marido la describe como «psicótica» crónica, con cambios radicales del estado de ánimo. En el transcurso de los años, han sido muchos los problemas conyugales y, actualmente, están en proceso de divorcio e intentando vender la casa. Desde el incidente con el agua caliente hace 2 años, la madre de Claudia vive en la tercera planta de la casa y casi no mantiene ningún contacto con la familia. 
Antes del incidente con la madre, Claudia era una niña con muchas actividades sociales, recibía lecciones de música y baile, y participaba en las actividades de la iglesia y de la escuela. Era una excelente estudiante.
Claudia dice que su estado de ánimo ha empeorado mucho en los últimos 6 meses. Se siente deprimida durante todo el tiempo, casi cada día. Está preocupada por su madre y cree ser la culpable de la pelea. Ha perdido interés por la escuela y por las actividades sociales, y durante los últimos 6 meses casi no ha estudiado. Sus notas han bajado de sobresalientes a notables y aprobados. Se siente constantemente cansada y hace una siesta al llegar a casa de la escuela. Por la noche tiene problemas para dormirse, y por la mañana le cuesta mucho levantarse. 
Durante las 3 últimas semanas, Claudia ha estado muy ansiosa y ha tenido dos . experiencias en las que se sintió «irreal y como si estuviera en el limbo». Con frecuencia, oye la voz de un niño llorando; pero cuando va a mirar si hay alguien fuera de la casa, nunca ve a nadie. En ocasiones, especialmente cuando se siente culpable por la pelea con su madre, se convence de que no merece vivir y piensa en suicidarse. Hace 3 semanas, mientras estaba lavando los platos, pensó en cortarse las muñecas con un cuchillo; pero el pensamiento de causar pena a su padre la detuvo.
Se programan unas visitas y un estudio psicológico y al día siguiente llamó diciendo que las voces estaban empeorando y que tenía miedo de hacerse daño.

Diagnóstico:
Eje I: Trastorno depresivo mayor, episodio único, con síntomas psicóticos congruentes con el estado de ánimo.
Eje II: Sin diagnóstico
Eje III: Sin diagnóstico
Eje IV: Separación de los padres
Eje V EEAG = 35 

Síntomas:
-Estado de ánimo constantemente deprimido.
-Pérdida de interés por la mayor parte de actividades.
-Disminución de la energía.
-Insomnio
-Sentimientos de culpa excesivos e ideación suicida.
-Alucinaciones auditivas de un niño llorando, que resultan congruentes con su estado de ánimo deprimido.
-Síntomas de despersonalización (se sentía «irreal y como si estuviera en el limbo»

Diagnóstico Diferencial:
-Trastorno adaptativo.
-Trastorno bipolar.
-Trastorno depresivo no especificado.

Tratamiento:
-Terapia cognitivo conductual: actividades agradables, reestructuración cognitiva, habilidades sociales, resolución de conflictos y problemas interpersonales, autocontrol y relajación.
-Terapia interpersonal
-Farmacoterapia (antidepresivos) 