Varón de 32 años que refiere ansiedad prácticamente constante y diaria desde hace 9 meses, así como una impaciencia y preocupación que juzga como excesivas y que no consigue controlar. Disnea y fatiga, así como tensión muscular que justifica por la ansiedad y porque duerme poco. Le cuesta concentrarse y se irrita con mayor frecuencia que lo habitual. Relata también problemas gastrointestinales (digestiones pesadas, diarrea, estreñimiento) y frecuentes mareos. Aunque no suele beber fuera de casa, reconoce consumir alcohol ocasionalmente, con objeto de disminuir su ansiedad.