Presentamos el caso de una mujer de 31 años, soltera que trabaja como azafata en una compañía aérea. Realizó estudios hasta BUP con buen rendimiento escolar.

Es la menor de una fratría de dos hermanas, existiendo escasa relación entre ellas. Actualmente vive con su madre tras la ruptura con su pareja.

Como antecedentes familiares destaca el fallecimiento de su padre a los 64 años por un cáncer hepático y el suicidio de un tío paterno.

Tiene una situación laboral inestable, ha trabajado en varias compañías aéreas y según refiere la paciente, o le han despedido o no le han renovado el contrato. Ha realizado otros trabajos no cualificados (camarera en un pub, dependienta en tienda de ropa).

En cuanto a las relaciones sentimentales que ha tenido han sido siempre inestables y tortuosas.

Centrándonos en la historia psiquiátrica, constan antecedentes de trastorno de la conducta alimentaria, una anorexia nerviosa durante más de 10 años con dietas restrictivas y atracones. Consumidora de tóxicos (2 grs de heroína/semana). Varios intentos autolíticos, uno durante un ingreso hospitalario por ahorcamiento y otro por ingesta medicamentosa voluntaria tras ruptura sentimental. Interrupción voluntaria del embarazo tras una relación esporádica sin protección.

La evolución es negativa a pesar de los distintos tratamientos psicofarmacológicos prescritos, presentando actualmente fluctuaciones del estado de ánimo, alteraciones del comportamiento, conducta manipuladora en relación a la comida, resistencia a la recuperación ponderal, dismorfofobia, aumento de ansiedad basal, sentimientos crónicos de vacío y falta de interés por el futuro, siendo diagnosticada de Trastorno límite de personalidad con rasgos histriónicos de base y prescribiendo tratamiento con 2 antidepresivos (Fluoxetina 20 mg, Venlafaxina 150) y Topiramato 400 mg . Se le propone ingreso programado en Unidad de Trastorno de la Personalidad, pero la paciente lo rechaza.

La paciente acude de forma irregular a las citas programadas en el Centro de Salud Mental, solicitando consulta urgente en momentos de desbordamiento y ante situaciones estresantes ante conflictos familiares o laborales, lo que nos lleva a reflexionar sobre la dificultad de tratar a este tipo de pacientes si no existe la participación en el proceso terapéutico de diversos profesionales y de diversos dispositivos.