ANTECEDENTES
Antecedentes personales: mujer de 46 años, soltera e hija única. Vive en medio rural con ambos progenitores de 84 años y 77 años.

Antecedentes familiares: padre con trastorno por somatización grave, hiperfrecuentador de los servicios médicos, querulante y litigante, generaba conflictos en las consultas porque verbalizaba diversas somatizaciones –fundamentalmente osteoarticulares– y no toleraba que no le pidiesen pruebas complementarias que él demandaba continuamente (radiografías, TAC, ecografías, analíticas), insistiendo en que los médicos no le hacían caso y estaban dejándole morir poco a poco junto a su mujer.

Antecedentes médicos: no refiere.

Antecedentes psiquiátricos: diagnosticada de esquizofrenia paranoide desde los 20 años, con un ingreso previo en la Unidad de Psiquiatría por ideación delirante de perjuicio y persecución e ideación delirante de contenido somático y alteraciones de conducta. Durante los siguientes años, no ha requerido ningún ingreso más, manteniéndose estable psicopatológicamente con tratamiento antipsicótico, inicialmente, con neurolépticos típicos y después risperidona 6 mg al día. Nula conciencia de enfermedad, no seguía revisiones psiquiátricas sino con su médico de Atención Primaria.

TESTS
La paciente acudió como acompañante de su padre a la consulta psiquiátrica. Allí se observó que el padre tenía una personalidad dominante y machista con la hija, no la dejaba hablar e incluso la mandaba callar con frases como "Tú cállate que no tienes que hablar... tú lo único que haces bien es limpiar los suelos... cállate tonta". Se objetivó en el padre una ideación sobrevalorada de contenido somático y una ideación claramente delirante de perjuicio referido a la clase médica. Muy agresivo verbalmente en la consulta, no toleraba ninguna explicación médica o actuación médica que no fuese o se desviase de lo que él demandaba o solicitaba. Había generado alarma en el Centro de Salud por su agresividad verbal. Se alertó a los Servicios Sociales, evidenciando que tenían mucho dinero en metálico, pero vivían como pobres, la madre con una artrosis degenerativa postrada en la cama, la hija con esquizofrenia paranoide, trabajaba como una criada limpiando los suelos arrodillada y cuidando a la madre.
El elemento dominante y dominador era el padre, núcleo principal generador de un delirio compartido de contenido somático, los tres miembros de la familia estaban convencidos de que se estaban muriendo poco a poco, e incluso la hija verbalizó que su madre tenía "muertos por dentro los órganos internos" y que los médicos éramos los culpables de su muerte porque no les hacíamos caso. Se habló con una prima de la familia refiriendo el carácter dominante y dictatorial del padre y la sumisión a la que estaban sometidas la madre y la hija, a la que trataba literalmente como una "esclava". La situación económica era muy buena con dinero en metálico, la casa donde vivían en el pueblo y varios pisos en Zamora capital, pero vivían en la indigencia, pasando frío en invierno incluso, por orden del padre, que impedía poner la calefacción o comprar cosas o alimentos necesarios. La prima refirió cómo, en los últimos años, la situación había empeorado al hacerse mayores los padres, con abandono de la limpieza de la casa, deterioro del aseo personal, mayor y progresivo aislamiento social y que nunca habían querido consultar a Psiquiatría porque "no estaban locos, sino muriéndose poco a poco por la negligencia y el abandono de los médicos" a los que hacían únicos responsables de sus enfermedades. Tampoco dejaban que otros primos intervinieran, habiéndose enemistado con todos menos con ella. El padre siempre había tenido "un carácter fuerte, difícil y autoritario y estaba chapado a la antigua, pensando que habían tenido una hija para que les atendiera".

DIAGNÓSTICO
Se valoraron a la hija y al padre por separado. La hija fue diagnosticada de esquizofrenia paranoide, pautándole clozapina 300 mg al día e ingresándola, mediante una Orden de Internamiento Involuntario. El padre fue diagnosticado de trastorno delirante de contenido somático, folie à trois y se ingresó junto con la mujer en un medio residencial por una Orden Judicial. Se hizo el diagnóstico diferencial en el padre con un deterioro cognitivo, descartándose mediante estudio médico y estudio neuropsicológico. Se ingresó a la hija en la Unidad de Agudos de Psiquiatría inicialmente y después, pasó a la Unidad de Rehabilitación Psiquiátrica y a piso supervisado en seguimiento por la Unidad de Enfermería Comunitaria (UFAC) del servicio de Psiquiatría de Zamora en un seguimiento muy estrecho, acudiendo al Centro de Rehabilitación Psicosocial a diario y a Programa de Adherencia a la Medicación.

TRATAMIENTO
Se pautó clozapina 100 mg, 300 mg al día. Los padres fueron ingresados en una Residencia Psicogeriátrica por Orden Judicial. Al padre se le pautó risperidona solución: 3 ml al día. A la madre no se le pautó tratamiento psicofarmacológico, mejorando al mejorar los cuidados médicos y la atención en la Residencia.