Varón de 31 años, residente en una Unidad de Media Estancia, que realiza tratamiento en la actualidad con clozapina. ANTECEDENTES
Antecedentes personales: es el pequeño de cuatro hermanos. Tres hermanas mayores independizadas. Ha trabajado desde los 18 años como cocinero de manera esporádica. Vivía solo con su madre antes del traslado.

Antecedentes familiares: padre fallecido por suicidio consumado cuando el paciente tenía 10 años.

Antecedentes médicos: RAMC: distonía tras administración de haloperidol, clorpromacina y flufenazina. Diabetes mellitus tipo 2, obesidad, colecistitis recurrente no intervenida, síndrome de apnea obstructiva del sueño en tratamiento con CPAP, narcolepsia, esquizofrenia paranoide diagnosticada a los 20 años.

Antecedentes psiquiátricos: diagnosticado de esquizofrenia paranoide a los 20 años. Inicia abuso de tóxicos de manera habitual a los 15 años y, hasta los 18, consume cocaína, cannabis, éxtasis y alcohol. Comienza a presentar sintomatología psicótica con 19 años cuando, tras terminar FP de hostelería, empieza a trabajar como cocinero. El paciente presenta sintomatología psicótica persistente con importante repercusión conductual, así como episodios de agresividad en su domicilio. Todo ello da lugar a numerosos ingresos en Unidades de Hospitalización Breve y en distintos dispositivos rehabilitadores. Se inicia tratamiento con distintos antipsicóticos de primera y segunda generación, a los cuales el paciente es resistente, ya que ninguno de ellos llega a controlar su sintomatología positiva. Presenta ideación delirante paranoide de tipo autorreferencial y de contenido místico y megalómano. Además, muchos de los tratamientos antipsicóticos que se pautaron al inicio de la enfermedad, como haloperidol, clorpromacina o flufenacina, tuvieron que ser retirados de manera inmediata debido a los efectos secundarios que generaban en el paciente. Cabe destacar también su tendencia a abandonar todo tipo de tratamiento en el momento en que se consigue una breve estabilidad clínica, lo cual genera numerosas recaídas que hacen cada vez más complicada la respuesta farmacológica.

EXPLORACIÓN PSICOPATOLÓGICA
Al ingreso el paciente se muestra orientado en las tres esferas, parcialmente colaborador y abordable. Se muestra suspicaz y con nulo insight, refiriendo que ha sido derivado a la Unidad de Media Estancia de manera provisional solo para ajustar su medicación. Comienza a verbalizar su abigarrado delirio con una fuerte repercusión afectiva. Con gran angustia psicótica relata su ideación delirante paranoide de tipo referencial por el cual la CIA está vigilando su vida cotidiana. Dice formar parte de un entramado de investigaciones a nivel mundial y realiza interpretaciones delirantes sobre los aparatos electrónicos que hay en la Unidad y que, según él, son dispositivos de control. Verbaliza también formar parte de una trama de tráfico de órganos y dice que a él mismo quisieron robarle los suyos camuflándolo como "una intervención de la vesícula" que fue rechazada por su parte. Verbaliza ideas delirantes de contenido megalómano según las cuales, dice tener contacto con santos y arcángeles. Dice que estos le han otorgado el poder de salvar a muchas personas, especialmente bebés. Dice ser buscado por la Interpol ya que es una persona de gran poder porque él capturó a Bin Laden. Estas ideas de persecución han propiciado diversas fugas de la Unidad con la finalidad de esconderse y escapar de sus perseguidores. Presenta ideas de influencia externa sobre sus pensamientos, sentimientos y movimientos corporales, así como alucinaciones auditivas egodistónicas en forma de voces comentadoras e imperativas. Durante su ingreso, llama la atención el nulo deterioro que presenta el paciente cuando se consigue controlar la sintomatología psicótica positiva. No presenta síntomas negativos de ningún tipo, sin aplanamiento ni empobrecimiento ideoafectivo, con una muy buena adaptación funcional en el dispositivo. Consigue relaciones normalizadas con el resto de residentes, colabora como cocinero de la Unidad e incluso imparte cursos formativos de cocina para residentes y trabajadores.

DIAGNÓSTICO
Previo al ingreso, se realizó test de latencias múltipes del sueño siendo diagnosticado de narcolepsia. El síntoma más relevante que presentó el paciente fueron episodios de larga duración de parálisis del sueño, en los cuales se encontraba completamente arreactivo. Estos episodios pudieron llegar a durar incluso horas y ante la atipicidad de este fenómeno, se concluyó que pudieran estar influenciados por la propia clínica psicótica.

TRATAMIENTO
Se comenzó tratamiento con distintos antipsicóticos de primera y segunda generación. Se pautó risperidona, olanzapina, aripiprazol o paliperidona pero, debido a la sedación excesiva que algunos de ellos producían, tuvieron que retirarse ya que generaban cuadros de hipersomnia en el paciente y empeoraban el curso de su narcolepsia.Ante la resistencia de la clínica a numerosos antipsicóticos, se trató también con terapia electroconvulsiva. Tras dos sesiones, tuvo que ser suspendida debido a una bradicardia maligna y a una asistolia que hicieron que la Unidad de Cuidados Intensivos desestimara esta opción de tratamiento para el paciente. Tras todos estos intentos terapéuticos fallidos, se pautó nuevamente clozapina. El paciente ya recibió tratamiento con este fármaco hace años al inicio de su enfermedad, pero le fue retirado ya que vivía en una situación de inestabilidad personal y familiar que le impedían realizar los controles oportunos. Se instaura el tratamiento con 25 mg de clozapina en el día 1 y se va incrementando en 50-100 mg semanales hasta llegar a la dosis actual de mantenimiento de 300 mg/día. Se realizan los controles habituales con recuento leucocitario dentro de la normalidad y el paciente, hasta el momento, no ha referido efectos secundarios.