Mujer de 70 años de edad.

ANTECEDENTES
Antecedentes personales: natural de Cantabria. Soltera y sin hijos. Es la menor de una familia de 4 hermanos sanos. Convive con uno de ellos desde hace más de 20 años tras el fallecimiento de sus padres. ATS de profesión, incapacitada desde el inicio de la enfermedad hace 25 años.

Antecedentes familiares: celotipia por rama materna.Antecedentes médicos: destaca dislipemia en tratamiento hipolipemiante y colecistectomía realizada en 2004. Sin hábitos tóxicos.

Antecedentes psiquiátricos: diagnóstico de larga evolución de esquizofrenia desde los 45 años edad. Ha precisado dos ingresos hospitalarios. El primero de ellos a los 45 años, en el debut de la enfermedad y el segundo, a los 60 años por descompensación psicótica ante cambios en el tratamiento. Tras el último ingreso, la paciente mantuvo un seguimiento en consultas de Salud Mental, con síntomas residuales consistentes en alucinaciones auditivas con escasa repercusión. Desde hace años, destaca sintomatología extrapiramidal grave y disquinesia tardía que han obligado a interrumpir tratamientos con neurolépticos previos e iniciar clozapina de forma gradual.

EXPLORACIÓN PSICOPATOLÓGICA
A pesar del buen control de los síntomas psicóticos en los últimos años, destaca la presencia de efectos secundarios extrapiramidales graves persistentes como; temblores, acatisia, distonías, contracturas musculares y discinesias tardías prominentes, con alteración de la marcha. Como consecuencia de ello, la paciente presenta una pobre actividad funcional, con dificultades para prácticamente todo tipo de tareas cotidianas, con un notable nivel de dependencia que precisa ayuda y soporte asistencial para completar su propio aseo y cuidado personal.

PRUEBAS COMPLEMENTARIAS
Ante la persistencia de los síntomas neurológicos, se plantea la realización de pruebas complementarias para completar el estudio. En el TAC cerebral y la resonancia magnética craneal, se observan estructuras de tamaño y morfología dentro de los límites de la normalidad. El electrocardiograma no muestra alteraciones. Analítica general: bioquímica, hormonas tiroideas, serologías de VIH, Hep B y C, lúes. Todo dentro de los límites de la normalidad, a excepción de triglicéridos, colesterol total y LDL-c que se encuentran discretamente elevados. Cifras de prolactina en rango de normalidad.

DIAGNÓSTICO
Esquizofrenia de larga evolución. Después se confirmaría además: Diquinesias Tardías y distonía secundaria a neurolépticos.

TRATAMIENTO
Durante su evolución la paciente ha pasado por varias líneas terapéuticas. En los primeros años de enfermedad, estuvo en tratamiento con antipsicóticos convencionales (perfenazina, haloperidol y trifluoperazina). En los últimos años, constan varios agentes atípicos (olanzapina y risperidona) sin mejoría de los SEP y discinesias tardías, pese al tratamiento coadyuvante con fármacos correctores, como biperideno.Ante la gravedad de los síntomas, se decide el cambio de tratamiento a clozapina. Ya con dosis bajas de clozapina (25 mg/día), la paciente había recuperado funcionalidad, se encontraba más ágil y apenas se apreciaban temblores. En las semanas consecutivas, se incrementó la dosis de clozapina en monoterapia (150 mg/día), con buena tolerancia y respuesta al tratamiento, sin otros efectos secundarios y cese completo de los síntomas neurológicos.

EVOLUCIÓN
La paciente ha llegado a adquirir una postura idiosincrásica, normalización de la marcha y psicomotricidad, con recuperación de la actividad, sin evidenciar descompensaciones psicopatológicas, manteniéndose libre de síntomas psicóticos, eutímica y realizando una vida totalmente normalizada e independiente.En este caso, no se han encontrado hallazgos en pruebas de imagen que sugieran afectación en áreas cerebrales implicadas o una enfermedad de Parkinson puramente endógena. La resolución completa de los SEP y discinesias tardías tras el cambio a clozapina, orientan el diagnóstico hacia: disquinesias tardías y distonía secundaria a neurolépticos, además de la esquizofrenia residual ya descrita.

Actualmente, la paciente se encuentra libre de síntomas psicóticos, con una remisión completa de los síntomas neurológicos, habiendo alcanzado una recuperación funcional notable y una mejoría clínica muy significativa.