Varón de 19 años con diagnóstico de esquizofrenia paranoide de dos años de evolución.

ANTECEDENTES
Antecedentes médicos: sin alergias medicamentosas ni hábitos tóxicos conocidos.

Antecedentes psiquiátricos: debutó con un primer episodio psicótico a los 17 años que requirió ingreso en la unidad de psiquiatría infanto-juvenil de nuestro hospital. Presentó una buena respuesta al tratamiento con risperidona, que posteriormente se sustituyó por palmitato de paliperidona por mal cumplimiento terapéutico. Al año de tratamiento, el paciente comenzó a presentar alteraciones motoras de tipo discinético en la región orofacial y, posteriormente, distónico en la región paravertebral. Destacaba una postura distónica que inicialmente afectaba cuello y brazo derecho y que se fue extendiendo con componente axial, dificultando en este momento actividades básicas de la vida diaria y la movilización autónoma, por lo que requería de la ayuda de un caminador para mantenerse en pie y poder andar. En ocasiones, la limitación era tan importante, que el paciente tenía que usar una silla de ruedas para desplazarse. Por este motivo presentaba una gran dificultad para vincularse a dispositivos de régimen abierto por los problemas de movilidad, condicionando un aislamiento social muy acusado.

EXPLORACIÓN FÍSICA
Destacaban unos espasmos distónicos de tronco, cervicales y miembros superiores. Los espasmos cervicales eran en rotación hacia la izquierda con antero/retro-colis. Limitación funcional muy importante. Presentaba también movimientos anormales, involuntarios y continuos de la musculatura orofacial.

EXPLORACIÓN PSICOPATOLÓGICA
Vigil, orientado y euproséxico. Aspecto cuidado, contacto sintónico y actitud colaboradora. El discurso era fluido, coherente, sin contenidos delirantes. No alteraciones sensoperceptivas. Afecto reactivo, eutímico, cierta apatoabulia. Sueño y orexia conservados. No ideación autolítica. Aceptable conciencia de enfermedad.

DIAGNÓSTICO
El paciente fue diagnosticado de Distonía Crónica Tardía cervical y torácica axial conocida como síndrome de Pisa (SP). Dichas alteraciones producían una discapacidad funcional muy importante.

TRATAMIENTO
Se ensayaron varios tratamientos como biperideno y tetrabenazina con escasa mejoría, el paciente presentaba una progresión de la patología motora. Por este motivo, se decide cambiar el tratamiento antipsicótico a aripiprazol primero y, posteriormente, a olanzapina y se deriva al servicio de Neurología, quienes inician un tratamiento intramuscular con toxina botulínica. A pesar de realizar varias inyecciones, el paciente presenta mejoría parcial y solo temporal de sus alteraciones. Este proceso duró más de un año, durante el cual la actividad del paciente se reducía acudir a las visitas médicas y aislarse en el domicilio.
Finalmente, ante la ausencia de mejoría, los cambios de antipsicóticos y los tratamientos realizados, se decidió cambiar el tratamiento a clozapina, hasta dosis de 200 mg/día. De manera progresiva, el paciente experimentó una disminución de las distonías hasta su completa remisión y recuperación de la postura. Con esto, el paciente pudo reanudar actividad habitual para un chico de su edad y vincularse a dispositivos de reinserción laboral.
Actualmente, presenta una vida activa completamente autónoma acudiendo a taller prelaboral con buena adaptación.