Paciente de 29 años de edad ingresa en la Unidad de Rehabilitación Hospitalaria (URH), tras la propuesta de su Centro de Salud Mental, para estudio de un trastorno del movimiento.

ANTECEDENTES
Antecedentes personales: es el mediano de tres hermanos, vivía con la madre y la pareja de ésta. Nacido de un parto natural, sin complicaciones. Durante la infancia presentó un trastorno del lenguaje, consistente en tartamudeo, durante dos periodos de dos años y que remitió sin tratamiento. Realizó estudios hasta COU y comenzó una Ingeniería técnica que, después de un año, abandonó. En el momento del ingreso no trabajaba.

Antecedentes médicos: no presentaba antecedentes médicos de interés.

Antecedentes familiares: hermano gemelo del padre con trastorno esquizofrénico y una hermana con esquizofrenia paranoide y en tratamiento con quetiapina. 

Antecedentes psiquiátricos: inició el trastorno psiquiátrico a los 19 años diagnosticado desde el principio como trastorno esquizoafectivo. Precisó cinco ingresos en la Unidad de Agudos, del último fue dado de alta dos meses antes de ingresar en la URH. El paciente presentaba un trastorno del movimiento que se había iniciado siete meses antes con propulsiones linguales compatibles con distonías agudas. Cuatro meses después inició un trastorno de la marcha que empeoró progresivamente. En aquel momento realizaba tratamiento con risperidona inyectable de larga duración, 50 mg cada 14 días, aunque había seguido tratamiento durante 8 años con zuclopentixol,una ampolla de 200 mg cada 15 días, que había sido suspendido un mes antes de iniciarse el trastorno del movimiento. De forma ambulatoria, se realizaron cambios farmacológicos iniciando tratamiento con olanzapina hasta 20 mg/día sin respuesta y, en el momento del ingreso, acudió con aripiprazol 15 mg/día.

EXPLORACIÓN PSICOPATOLÓGICA
En el momento del ingreso mostraba: aspecto general conservado, vigil, consciente y orientado. Actitud sintónica. Alteraciones formales del lenguaje consistentes en movimientos tónico-clónicos de la lengua y tics fonéticos. No se observan alteraciones en cuanto al contenido del pensamiento ni alteraciones sensoperceptivas. Hipotimia reactiva al trastorno del movimiento sin ritmicidad del estado del ánimo. Ansiedad somática. Insight correcto. Se observaba un trastorno del movimiento caracterizado por movimientos tónico-clónicos de la lengua tic fonéticos y balanceo de la cadera. Refería tener conciencia del trastorno y de la presencia de los movimientos anormales.

PRUEBAS COMPLEMENTARIAS
Analítica general, bioquímica, fórmula leucocitaria, hormonas tiroideas, serologías de VIH, Hep B y C, lúes, todo dentro de los límites de la normalidad. TAC cerebral dentro de los límites de la normalidad. Electrocardioagrama sin alteraciones.

DIAGNÓSTICO
Durante el ingreso se suspendió toda la medicación antipsicótica permitiendo tratamiento únicamente con clonazepam 1 mg al día. Se realizó una interconsulta con el servicio de Neurología para descartar la presencia de patología neurológica aguda. Tanto la clínica del paciente como el resultado de las pruebas complementarias sugirieron una discinesia producida por antipsicóticos.

TRATAMIENTO
Después de un mes sin tratamiento con fármacos neurolépticos, mejoró el trastorno del movimiento pero inició clínica psicótica de características paranoides. Se decidió la introducción de clozapina con mejoría de los síntomas paranoides y remisión de las discinesias tardías de forma progresiva. Durante el ingreso, se realizó con él un proyecto de Rehabilitación Comunitaria marcándose como objetivo la integración laboral y social del paciente. Al alta de la Unidad, acudió a un taller prelaboral que superó con buen rendimiento. Actualmente, el paciente realiza tratamiento con clozapina 400 mg/día y no presenta discinesias. Trabaja en un Centro especial de trabajo y vive con su pareja en un piso.