Paciente varón, natural de Granada, ingresa, con carácter jurídico de involuntariedad, por alteraciones del comportamiento de semanas de evolución, en el contexto de una nueva descompensación de su psicopatología de base.

ANTECEDENTES
Antecedentes personales: soltero, vive con sus padres. Tiene un hermano 4 años menor, con el que mantiene una estrecha vinculación.

Antecedentes médicos: sin antecedentes personales orgánicos consignados. No alergias medicamentosas conocidas. No IQ previas.

Antecedentes familiares: primo hermano paterno con esquizofrenia y tía paterna con enfermedad mental no filiada.

Antecedentes psiquiátricos: mantiene seguimiento regular en USMC desde larga data, bajo el diagnóstico de ‘"esquizofrenia paranoide"". Tuvo un ingreso en nuestra Unidad en 2012, y previamente otro ingreso en el Hospital Clínico. El último tratamiento psicofarmacológico registrado, previo al ingreso, era risperidona (2-0-5 ml). A instancias de la familia, queda patente que, del amplio arsenal terapéutico ensayado con el paciente (aripiprazol, olanzapina, ziprasidona y quetiapina), la molécula que ha presentado mayor eficacia en el control de psicopatología ha sido risperidona. No consumo de tóxicos concomitante.Desde hace dos meses, a raíz de un control analítico donde su FEA de referencia le detecta hiperprolactinemia, se le empieza a reducir el tratamiento psicofarmacológico (risperidona). Constando además en su historia digital que el paciente siempre se ha mostrado reticente a la toma de medicación, quejumbroso de los secundarismos (en la esfera sexual, la boca seca, la fatiga). Desde el ajuste a la baja, el paciente comienza a hallarse mejor en la vertiente somática (con menor presencia de síntomas secundarios) empezando a aparecer de forma paralela mayor inquietud psicomotriz e irritabilidad, terminando la situación con el abandono total del tratamiento "porque yo no necesito ninguna medicación", "es veneno". La situación clínica progresa con carácter creciente en los últimos días, no acudiendo el paciente a las citas de revisión, negándose a toda ingesta de alimentos, líquidos, con insomnio casi global y encontrándose este recluido en el hogar. Cito textualmente las palabras del hermano "estaba ya con mucho miedo, paranoia, repetitivo, diciendo que nos tenemos que ir de España porque aquí hay guerras y conflictos, a buscar trabajo fuera", "no se fiaba de la comida, no bebía agua porque decía que estaba contaminada".

EXPLORACIÓN PSICOPATOLÓGICA
Consciente, orientado, colaborador, parciamente abordable. No alteraciones de la psicomotricidad. Atención conservada. Suspicaz y negativista. Lenguaje sin rasgos disfásicos ni disárticos, parco en palabras. Verbaliza ideación delirante de perjuicio con contenidos somatomorfos poco sistematizada con repercusión emocional y conductual "me quieren matar, hay algunas personas que quieren hacer daño a mi familia incluso han llegado a agredirnos sexualmente", "me quieren envenenar, porque mi estómago no funciona y la comida se me va a pudrir dentro". Niega pseudoalucinaciones auditivas. Juicio de realidad alterado. No alteraciones de biorrtimos. Negativa a la ingesta en los dos últimos días.

PRUEBAS COMPLEMENTARIAS
Analítica: hemograma, en rango.Bioquímica: ácido úrico 12,2; prot totales 6; BT 1,5; CPK 262; K 3,3; colesterol 133; PRL 44,2; TSH en rango; ferritina 868,6; hierro en rango.


DIAGNÓSTICO
Esquizofrenia paranoide - F20.

TRATAMIENTO Y EVOLUCIÓN
La evolución durante su estancia hospitalaria ha sido satisfactoria. En el inicio predominio de florida sintomatología psicótica positiva, con amplia gama de contenidos delirantes de perjuicio y contaminación somática que, si bien no alcanzaba elevado grado de estructuración, sí movilizaba importante repercusión en la esfera emocional y conductual, mostrándose el paciente con negativa a la ingesta (de líquidos y alimentos), mutista de forma selectiva, rechazando toda medicación pautada y la extracción de analítica, apareciendo moderada angustia con marcada rigidez cognitiva durante las entrevistas iniciales, llegando incluso a tratar de huir del dispositivo en varias ocasiones.Dada la situación clínica descrita, fue preciso iniciar tratamiento psicofarmacológico parenteral los primeros 4 días (haloperidol 10 mg IM/12 h), tornándose paulatinamente el paciente más afable, conciliador, agradable en el trato, reiniciando de forma progresiva su patrón alimenticio normal, retomando la ingesta de líquidos y permitiendo la protocolaria extracción analítica y la reinstauración del tratamiento psicofarmacológico oral, momento que se aprovechó para iniciar de forma escalonada el tratamiento con clozapina, llegando, a las 3 semanas, a la resolución ad integrum de toda sintomatología delirante que precipitó el ingreso, normalizando por completo sus cronobiorritmos en el momento del alta, no existiendo secundarismos de magnitud que pudieran artefactar la adherencia al tratamiento farmacológico. Previo al alta, el paciente gozó de PT que discurrió sin incidencia alguna.Se llevaron a cabo intervenciones de tipo psicoeducativo individual dirigidas a afianzar insight, a la necesidad de la toma de medicación y a asegurar la vinculación a los dispositivos de Salud Mental Comunitaria como principales piedras angulares sobre las que pivotar la fase de mantenimiento y prevención de recaídas. Se realizaron reuniones de tipo familiar para optimizar el ambiente post-hospitalario. Se interconsultó con el servicio de Hematología por las cifras de ferritina halladas en el control analítico considerándose estas como reactante de fase aguda, sin mayor incidencia.

Tratamiento actual: clozapina 200 mg (0-0-1), clonazepam 2 mg si precisa por ansiedad o insomnio.