Se presenta el caso de una paciente de 63 años en la que la introducción de clozapina tuvo un impacto muy significativo en la recuperación social y funcional a los pocos meses de la misma. Se trata de una mujer, con embarazo y parto normales y sin alteraciones en el desarrollo psicomotor. Es la tercera de siete hermanos. 

ANTECEDENTES
Antecedentes familiares: sus padres fallecieron hace 10 y 12 años con historia de consumo perjudicial de alcohol. Dos hermanos con trastorno por uso de sustancias (alcohol), una diagnosticada de trastorno límite de la personalidad y una sobrina con esquizofrenia paranoide.

Antecedentes médicos: tuvo un episodio de neumonía broncoaspirativa que requirió ingreso hospitalario hace dos años.

Antecedentes psiquiátricos: acude a consulta hace seis años por recomendación de una hermana cuya hija ha sido atendida por el mismo profesional tras un primer episodio psicótico. Cuenta que a los 25 años se inicia la sintomatología, cuando tras haber abandonado sus estudios de Arquitectura Técnica se trasladó a Estados Unidos. Allí mantuvo una relación con la pareja de una amiga que describe como "abuso" por parte del chico. Comienza entonces con alucinaciones auditivas de carácter imperativo e insultantes y alteraciones de conducta. Vuelve a España a los 27 años y acude en una ocasión a una consulta de Psiquiatría, donde según refiere no se le pautó ningún tratamiento y no recuerda diagnóstico ni haber realizado seguimiento. Comienza a continuación estudios de Informática con buenos resultados académicos, terminando la carrera y comenzando a trabajar como profesora de un colegio pese a la interferencia en su rendimiento profesional que le producen la presencia de alucinaciones auditivas y alteraciones del pensamiento (fenómenos de robo y sonorización). A los 34 años, durante unas vacaciones en una zona de playa, conoce a un grupo de chicos que le invitan a una fiesta. Ella los toma por un grupo de psicólogos y que las preguntas que le hacen forman parte de un test. Finalmente, cree recordar que uno de ellos se le presentó desnudo y que se marchó de la mencionada fiesta. Desde entonces y hasta el momento de la primera consulta han pasado 23 años. La paciente no ha acudido a ningún psiquiatra. Durante un período breve antes del fallecimiento de sus padres acudió a un médico naturista que trataba también a su madre con homeopatía y masajes. Durante uno de estos masajes, la paciente dudó si el "contacto" y la "presencia" del "psicólogo" podían no ser reales. Aún da algunas clases de informática como extraescolares en un centro privado. No realiza ninguna actividad social y vive aislada en una habitación en un piso compartido sin relación alguna con la persona con quien lo comparte.

TESTS
Cuando acude a consulta en 2011, acompañada por la hermana, no tiene conciencia alguna de enfermedad. Relata la historia sin hacer ninguna crítica y en ocasiones se queda perpleja y presenta bloqueos del pensamiento. Ha desarrollado un delirio crónico con una sensación de "presencia" permanente de aquel "psicólogo" que la acompaña y dirige sus conductas, así como alucinaciones cenestésicas (el psicólogo mantiene relaciones sexuales con ella).

En este momento, no tiene fenómenos alucinatorios ni ideación delirante de ningún tipo, realizando crítica de la sintomatología que ha presentado durante más de 30 años. Padeció un episodio de características depresivas de intensidad moderada tras la remisión de dicha sintomatología, que se resolvió sin necesidad de otro tratamiento psicofarmacológico.

PRUEBAS COMPLEMENTARIAS
Sin alteraciones en series sanguíneas en los hemogramas realizados hasta la fecha.

DIAGNÓSTICO
Esquizofrenia paranoide. Episodio depresivo moderado vs. sintomatología negativa en contexto de esquizofrenia paranoide.

TRATAMIENTO
La paciente acepta seguimiento y, tras dos consultas, acepta tratamiento farmacológico. Se prescribe risperidona por la buena respuesta que se observó en su sobrina, presentando un cuadro de inquietud y desorientación por lo que se le retira y se sustituye entonces por paliperidona. Tras presentar una reacción similar, se pauta aripiprazol, que a dosis bajas es bien tolerado. No obstante, al cabo de un mes, al aumentar la dosis se produce una exacerbación de la ideación delirante de temática sexual con alucinaciones cenestésicas en zona genital. La paciente abandona durante unas semanas el seguimiento y posteriormente el tratamiento se retira. Se propone entonces el tratamiento con clozapina y la paciente lo acepta, así como realizarse los controles analíticos. Se inicia el tratamiento progresivamente hasta dosis de 300 mg; aumentándose después hasta 600 mg en tres tomas de 200 mg, dosis que tolera y que se mantiene en la actualidad. Al cabo de seis meses del inicio del tratamiento, la sintomatología delirante disminuye hasta remitir por completo. La paciente presentó un cuadro afectivo de tipo depresivo al privársele de la "presencia" que la acompañaba y aconsejaba, que pudo abordarse y resolverse con apoyo psicoterapéutico. Al finalizar la actividad extraescolar en el centro, se recomienda a la paciente tramitar la Incapacidad Permanente Absoluta y realizar tareas de voluntariado. Desde que ha remitido el delirio acude tres días por semana como voluntaria a dar clase de informática a inmigrantes. Comparte piso, gastos y tareas domésticas con un hermano divorciado con buena relación; y visita al resto de sus hermanos con quienes antes no se relacionaba. Acude también a nadar y al gimnasio dos días en semana, y dos veces al año realiza viajes con una asociación. La propia paciente ha llenado el vacío dejado por el contenido alucinatorio por relaciones reales, ampliando poco a poco su círculo de intereses y realizando una labor de rehabilitación y reinserción en la familia y en la sociedad.Tratamiento actual: clozapina 200 mg un comprimido en desayuno, comida y cena. 