Varón de 55 años, debut de esquizofrenia paranoide en el servicio militar, durante muchos años persistencia de sintomas delirantes, alucinaciones auditivas, agresividad, difícil manejo a nivel ambulatorio con reclusiones frecuentes en centro tanto de agudo como de crónicos por exacerbaciones de su enfermedad.

ANTECEDENTES
El paciente oía voces en tercera persona, imperativas, le indicaban lo que tenía que hacer y decir, por ejemplo que debía dinero en una tienda, que debía pegarle a alguien concreto (incluso llegó a golpear a su madre por indicación de las voces). Se sentía perseguido por sus propios amigos del pueblo, creando una gran alarma social. Estuvo durante mucho tiempo ingresado en un centro para enfermos mentales crónicos, así como en numerosas ocasiones hospitalizado de urgencia. Fue incapacitado legalmente, teniendo la custodia primero su madre y a raíz de la muerte de esta, su hermano. En principio, parece un caso habitual de esquizofrenia paranoide crónica. El problema con este paciente es que no toleraba ningún tipo de antipsicóticos. Se probó desde el usado al comienzo de su enfermedad, haloperidol, pasando por toda la gama de antipsicóticos que iban saliendo al mercado. O bien eran ineficaces, o bien le producían tales efectos adversos que era necesario retirarlos. Frecuentemente presentaba discineias orobucales, distonías, rigidez en rueda dentada, sialorrea, somnolencia excesiva con aturdimiento, mareos con caídas, etc. lo que, lógicamente, dificultaba su evolución y ensombrecía su pronóstico.

TESTS
Se realizaron periódicamente controles analíticos constantes sin repercusión a nivel de hemograma. Presenta hipercolesterolemia que está siendo tratada con atorvastatina y en estos momentos está en rango. Hace años fumador y con tendencia a la obesidad, desde hace tiempo dejó de fumar y al diagnosticársele hipercolesterolemia se puso a dieta, con lo que está dentro de los límites, hace ejercicio moderado y no se observan signos patológicos.

DIAGNÓSTICO
Al ser un paciente ya crónico, está claro desde cuasi el principio, ya que mostraba todos los síntomas de una esquizofrenia paranoide. Actualmente los síntomas son de tipo residual con algunas alucinaciones auditivas de baja intensidad.

TRATAMIENTO
Hace 15 años y dada la resistencia, nula adherencia o ineficacia de todos los antipsicóticos probados, comenzamos una terapia con clozapina a dosis ascendentes, retirando a la vez el resto de medicación que llevaba. Se llegó en un año aproximadamente a una dosis de 800 mg repartidos en tres tomas: 2,5-2,5-3 con lo que el paciente se estabilizó lo suficiente como para retirar el resto de psicofármacos. Al tiempo fue posible disminuir la dosis de clozapina por la hipersedación y salivación. Actualmente, el paciente continúa con una dosis de clozapina de 500 mg:1-1-3. No se observan efectos secundarios desde hace más de 10 años, desde entonces tiene un funcionamiento residual pero acomodado: acude al Centro de Día, tiene novia, no ha vuelto a tener ningún ingreso durante estos años pese a que, a veces, las condiciones de vida o problemas familiares no han sido óptimos; no ha tenido recaídas, si bien es cierto que durante todo este tiempo refiere seguir oyendo la voz que le dice "debes 100 pesetas" pero sin interponerse en su vida diaria, incluso es capaz de reírse cuando se le confronta con que pagar con pesetas es muy difícil y las alucinaciones deberían actualizarse. Presenta, en momentos de ansiedad, lo que el refiere como movimientos oculares (recuerdo de sus discineias pasadas), que ceden con un lorazepam. Son ocasionales y sin mayor trascendencia.El tratamiento actual, y el único tolerado, por el paciente es clozapina, actualmente 500:1-1-3 y lorazepam si hay ansiedad.