Varón con inicio de la enfermedad a los 18 años en que tiene el primer ingreso en Unidad de Hospitalización de Psiquiatría.

ANTECEDENTES
Antecedentes personales: desarrollo infantil normal y buena escolaridad, iba a iniciar ese curso la carrera de Veterinaria. Ambiente familiar desestructurado, con conflictiva entre los padres separados. Vive con la madre y tiene tres hermanas mayores. No consumo de tóxicos al inicio.

Antecedentes psiquiátricos: sin historia psiquiátrica previa. En los meses previos al primer ingreso, coincidiendo temporalmente con un viaje al extranjero, comienza con cambios conductuales que van agravándose progresivamente con heteroagresividad centrada principalmente en su madre. Insomnio e hiperactividad. Pensaba que la televisión se dirigía a él, que salían miembros de su familia que iban a competir en las Olimpiadas.
A los 2 años del ingreso referido, el paciente presenta recaída en la enfermedad, con descompensación que se trata de forma ambulatoria. Tres años después, requiere ingreso, nuevamente, tras descompensación psicótica. Así como en los años posteriores, en los que tienen lugar nuevos ingresos hospitalarios con descompensaciones graves del cuadro psicótico en que mostró episodios de agresividad y alteraciones llamativas del comportamiento reactivas a sintomatología psicótica (ideación delirante paranoide, alteraciones sensoperceptivas con importante repercusión en el comportamiento, con llamativa suspicacia y estado de irritabilidad), agravándose con el consumo perjudicial de alcohol ocasionalmente. La familia requiere asistencia, por parte de las Fuerzas del Orden Público, en varias ocasiones. El paciente pasa a realizar seguimiento por el Programa de Trastornos Mentales Severos, requiriendo ingreso en dispositivo de subagudos en Centro de Rehabilitación Psicosocial, desde donde es nuevamente remitido a Unidad Hospitalaria hasta en 5 ocasiones, cuando el paciente tiene 31 años de edad, por agudizaciones. Desde el inicio de la enfermedad, se ensayan tratamientos con haloperidol, risperidona, levomepromacina, ácido valproico y benzodiacepinas; consiguiéndose remisiones parciales y episodios de mejoría sin lograrse mantenimiento de los mismos durante periodos prolongados (poniéndose de manifiesto por los múltiples ingresos del paciente en Unidad de Hospitalización). Los ensayos con aripiprazol o paliperidona resultan fallidos por mala tolerancia y falta de eficacia. En el último ingreso reseñado, se inició tratamiento con clozapina, llegando a dosis de 200 mg, en combinación al alta con ácido valproico.

EXPLORACIÓN PSICOPATOLÓGICA
Mostraba lenguaje disgregado, alucinaciones auditivas, falsos reconocimientos, conducta desorganizada, ideación delirante de perjuicio y megalomaníaca. Se etiqueta de "trastorno psicótico agudo polimorfo". 

PRUEBAS COMPLEMENTARIAS
TAC cerebro sin hallazgos patológicos relevantes. Serología VIH, VHB, VHC, lúes: negativo. Resto de pruebas complementarias: sin hallazgos patológicos relevantes. Hemogramas de control (tras instauración de clozapina): normales.

DIAGNÓSTICO
Esquizofrenia paranoide.

TRATAMIENTO
En el último ingreso reseñado, se inició tratamiento con clozapina, llegando a dosis de 200 mg, en combinación al alta con ácido valproico. Se redujo la dosis de risperidona progresivamente hasta su retirada. La tolerancia al tratamiento es adecuada.