Varón de 61 años es derivado desde URR para estudio orgánico vs descompensación psicótica. Destaca en el último mes un deterioro cognitivo rápidamente progresivo con crisis comiciales alternando con episodios confusionales agudos, alucinaciones visuales y cenestésicas y empeoramiento de la clínica psicótica. A las 48 horas del ingreso y tras limpieza farmacológica, se produce una mejora llamativa, donde el paciente mantiene discurso organizado, espontáneo y realizando crítica activa de la ideación delirante, llegándose a disculpar por estas ideas. Reconoce negativa a la ingesta y vómitos autoprovocados en contexto de ideas de envenenamiento. Durante los siguientes días se mantiene estable, negando ideación delirante activa y colaborando en las ingestas, fi nalmente se traslada de nuevo a la URR.

En la exploración inicial a destacar mutismo y negativismo, se niega a ingesta por ideación delirante de perjuicio. Presenta hiporexia con vómito tras cada ingesta, aspecto caquéctico. Se realiza interconsulta a MIN, Neurología y digestivo. Se pide analítica completa y tóxicos en orina, realiza gastroscopia, TAC de urgencias y EEG. Resultados sin hallazgos patológicos.

Se trata de un paciente complejo, con un deterioro progresivo en relación a enfermedad mental grave, numerosos ingresos en los últimos años por descompensaciones psicóticas y graves gestos autolíticos. En contexto de alteraciones conductuales, se utilizaba medicación de rescate, antipsicóticos, que provocaban en él crisis epilépticas que después causaban cuadros confusionales, en este contexto el paciente entraba en una espiral de medicación. El ingreso en la unidad de agudos, para frenar esta situación y descartar organicidad, ha sido la clave junto con la limpieza farmacológica de resolver ésta situación.