Presentamos el caso de una joven de 22 años con antecedentes de polivictimización durante la infancia. A los 14 años inició un cuadro clínico caracterizado por sintomatología ansiosa y depresiva y realizó un primer intento de suicidio. Posteriormente se instauraron conductas autolesivas acompañadas de síntomas disociativos, alucinaciones visuales y auditivas e ideación delirante. Actualmente, y a lo largo de los 8 años de evolución, los síntomas positivos se han mantenido a pesar de múltiples tratamientos antipsicóticos. La paciente cumple los criterios DSM IV para esquizofrenia y trastorno límite de la personalidad. Las pruebas psicométricas aplicadas indican elevada disociación; las capacidades cognitivas están preservadas, con ausencia de trastornos formales del pensamiento y de síntomas negativos, y presenta un aceptable ajuste social.