Describimos el caso clínico de una mujer de 78 años, sin antecedentes psiquiátricos previos, que había iniciado un tratamiento antidepresivo mediante dosis ascendentes de sertralina tras un episodio de ánimo bajo reactivo a un acontecimiento vital estresante. Seguidamente, presentó manifestaciones clínicas características de un episodio maniaco probablemente inducido por el tratamiento antidepresivo mencionado, dada la coincidencia temporal. Durante su estancia en la Unidad, se suspendió el tratamiento con sertralina y se pautó quetiapina de forma progresiva, mejorando el contacto afectivo, disminuyendo la inquietud previa y desapareciendo la desorientación inicial.