Un varón de 26 años de edad, blanco, soltero, con educación universitaria y un trabajo de alta cualificación acudió a nuestra comunidad terapéutica acompañado por su familia después de vivir dos años en el Reino Unido, donde había consumido mefedrona diariamente y de forma abusiva (siempre por vía nasal, generalmente entre 1 y 2 gramos). El paciente no tenía ningún antecedente psiquiátrico. También informó del uso ocasional de cocaína. El paciente refirió un uso abusivo de alcohol en los últimos años. Al ingresar, el paciente refirió alucinaciones auditivas, sin ningún impacto conductual o afectivo. Su conciencia sobre el origen de estos síntomas psicóticos fue bastante buena. Se empezó a administrar una dosis alta de olanzapina (hasta 30 mg/ día), con la resolución gradual de las alucinaciones, aunque en el momento de escribir este trabajo, el paciente todavía está en nuestra comunidad terapéutica y aún presenta alucinaciones de duración de unos pocos segundos. No se observó ningún otro síntoma no psicótico.