Hijo único, nacido de parto distócico (posible hipoxia perinatal). Presentó un desarrollo psicomotor retrasado, no iniciando la deambulación hasta los 1-2 años y no usando un lenguaje comprensible hasta los cinco. Durante los años preescolares inició tratamiento psicológico por presentar aislamiento e inexpresividad emocional. Prefería estar solo, no expresaba afecto, no se relacionaba ni comunicaba con iguales y tampoco manifestaba interés por juegos o juguetes. Manifestaba indiferencia hacia su entorno, sobre todo por el social. Durante los años escolares presentó importantes dificultades de aprendizaje, sobre todo en tareas de cálculo. Durante esta etapa se realizó exploración psicométrica de su nivel intelectual, obteniéndose un coeficiente superior a la media.
En la adolescencia el paciente tuvo dificultades para la integración en su grupo de iguales. Se mostraba muy retraído, prácticamente mutista y siempre focalizado en intereses muy restrictivos. Solamente le interesaba la lectura y el dibujo. Además, por aquella época presentó rituales estereotipados en su conducta y hábitos personales. El paciente tenía un interés obsesivo por almacenar recipientes vacíos en la nevera y reaccionaba hostilmente si se obstaculizaba la realización de dicho ritual.
A los 19 años fue enviado al Servicio Militar, presentando a los pocos días un cuadro de sintomatología psicótica consistente en vivencias de influencia, ideas delirantes autorreferenciales, pseudoalucinaciones auditivas y desrealización. En el hospital militar fue diagnosticado de Trastorno Psicótico Breve y de Trastorno Esquizoide de la Personalidad, siendo derivado a un Hospital de Día (HD) para seguimiento.
A los 23 años, el paciente ingresó de forma voluntaria en nuestro servicio de Psiquiatría por presentar una reagudización en su retraimiento y aislamiento social. Además, verbalizaba en presencia de su madre sus intenciones de coger una escopeta y "acabar con todos". Al ingreso, mostraba una postura corporal muy rígida, una expresión facial muy limitada y a nivel psicomotor se apreciaba acinesia y algún tic. Su expresión corporal era deficitaria y su lenguaje bastante peculiar, con una prosodia extraña. Usaba un léxico muy pedante y formal; su articulación asemejaba un "acento extranjero". Prolongaba en exceso el lapso de respuesta y parecía que hipercontrolaba la información que ofrecía. Refería que su único problema era "que le costaba relacionarse con los demás" y que la falta de sueño había deteriorado su aspecto. Según explicaba, se apreciaban en su cara "llamativas ojeras" y una "tensión inusual en sus mandíbulas", razón por la cual "llamaba la atención" y los demás realizaban comentarios y burlas sobre él. Se observaba en esta temática una clara ideación autorreferencial.
El paciente destacaba por su interés y habilidad para la escritura y, sobre todo, para el dibujo. Sorprendió a profesionales y pacientes con fantásticos y creativos cómics. Se le prescribió medicación antipsicótica con neurolépticos atípicos, pero rehusaba tomarla, quejándose de sus efectos secundarios y observándose una hipersensibilidad a los efectos sedativos. D.G. se autodefinía como "muy egoísta" y "muy selectivo" en cuanto a sus escasas relaciones de amistad. Refería ser un gran aficionado a la lectura y estar muy interesado por temas ideológicos y políticos. Expresaba, aunque muy escuetamente, ideología antimarxista y cercana al pensamiento de Hitler. 

Evaluación psicométrica y neuropsicológica
- Cuestionario Multifásico de Personalidad de Minnesota (MMPI-2). Elevación clínicamente significativa en las escalas de Desviación Psicopática (Pd), Esquizofrenia (Sc), Depresión (D). En las escalas de trastornos de personalidad de Morey se obtuvo una puntuación elevada en el trastorno esquizoide de la personalidad. Esta combinación de escalas se observa frecuentemente en personalidades esquizoides, muy aisladas, con dificultades en inteligencia social, que carecen de empatía, y suelen ser imprevisibles e inconformes. 
- Test de Inteligencia de Wechsler para adultos (WAIS-III). Coeficiente intelectual total de 107 (nivel intelectual normal-medio), una puntuación en la escala verbal de 103 y una puntuación de 111 en la escala manipulativa.
- Continuous Performance Test (CPT-II). Perfil de puntuaciones compatible con deterioro en atención sostenida. Se apreciaba inatención, sin impulsividad y sin alteración de la vigilancia.
- Test de Clasificación de tarjetas de Wisconsin (WCST). Las puntuaciones (fallo en el 77% de los ensayos y 45% de errores perseverativos) indicaban alteración de las funciones ejecutivas.
- Test de aprendizaje auditivo-verbal de Rey (RAVLT) No se observaron dificultades en memoria verbal inmediata y se obtuvo una curva de aprendizaje ascendente, indicativo de normalidad.
- Fluencia verbal con clave fonética (FAS-). Fluencia verbal disminuida.
- Trail Making Test, Forma B (TMT-B).- El paciente realizó la prueba en un tiempo superior al de su grupo de edad, indicativo de una pobre coordinación viso-manual.


Al alta se observó una franca mejoría en el ámbito relacional y expresivo, así como del manejo y crítica de las ideas delirantes megalomaníacas. Fue diagnosticado (por primera vez en su vida) de Síndrome de Asperger. Las hipótesis diagnósticas de este paciente son el SA (versus un trastorno del espectro autista), el trastorno delirante y/o el trastorno esquizotípico de la personalidad.