Varón de 48 años que consulta por un cuadro depresivo de 2 meses de evolución con ideas intensas, recurrentes y ansiógenas de que la cadera derecha se está ensanchando. En Traumatología se realizan pruebas complementarias que descartan patología orgánica. Como antecedentes psiquiátricos previos destaca un ingreso hospitalario a los 17 años por cuadro compatible con anorexia nerviosa tipo restrictivo que se resolvió en dos semanas sin tratamiento farmacológico y se ha mantenido estable hasta la fecha. No presenta rasgos de personalidad desadaptados aparentes. Sobrepeso en la infancia. Elevada actividad física durante los 15 años previos a consulta (corría varios kilómetros al día y participaba con frecuencia en maratones). Antes de llegar a nuestra consulta se inicia tratamiento con fluoxetina hasta dosis de 40 mg/dia y se añade tratamiento neuroléptico con perfenazina que tolera mal a dosis de 4 mg/dia. Cuando llega a consulta presenta tristeza, aislamiento social, apatía, ansiedad que aumenta en situaciones sociales, disminución importante del autocuidado y la idea de que su cadera se ensancha de manera continua. Realiza comprobaciones delante del espejo del tamaño de su cadera y ha solicitado exploraciones complementarias para objetivar esta sensación subjetiva. Se realizaron análisis y TAC craneal que resultaron normales.Se aumentaron dosis de fluoxetina hasta 60 mg/dia con mejoría del síndrome depresivo y se inició tratamiento con olanzapina con importante mejoría global y menor recurrencia y repercusión emocional (disminución de ansiedad e inquietud) y conductual (aislamiento y conductas de comprobación) de ideas sobre su cadera. Con el aumento progresivo de olanzapina (hasta 20 mg/dia) ha presentado mejoría objetiva progresiva (tristeza, comunicación, ansiedad, preocupación) y subjetiva. Posteriormente, y dado que no se obtuvo remisión completa y presentaba importante ganancia de peso, se sustituyó olanzapina por pimozide con mala tolerancia (aumento de inquietud y nerviosismo) por lo que se resolvió mantener la olanzapina. No obstante, persiste la creencia de que la cadera se ensancha cada día. Explica que igual que los huesos crecen en longitud en la infancia, cuando llega una edad crecen en grosor. Afirma que los demás no lo notan porque no se fijan tanto como él y es un crecimiento muy lento. Y refiere notar una ‘sensación" en la zona ‘difícil de definir, como presión". Pese a continuar con esta idea y estas percepciones, no presenta angustia ni piensa tanto en la idea. En repetidas ocasiones califica esta idea de ‘ridícula", pero afirma que él la cree así.