Paciente varón de 28 años de edad que realiza seguimiento en la Consulta de Obesidad en el Hospital Infanta Cristina de Badajoz. Como antecedentes personales presenta Trastorno de la Conducta Alimentaria no especificado, Trastorno Esquizoide de la Personalidad y obesidad mórbida, realizándose cirugía bariátrica en Julio de 2008 (el inicio de la obesidad se da en la infancia, incrementando su peso durante la adolescencia hasta los 100 kg, aumentando posteriormente de forma progresiva). Además presenta bradicardia asintomática documentada a raíz de un episodio sincopal hace 4 años. Sus antecedentes familiares son madre y abuela materna con sobrepeso, así como primo hermano de su padre con muerte súbita a los 30 años aproximadamente. El paciente comienza seguimiento en la Consulta de Obesidad para valoración preoperatoria de cirugía bariátrica en Febrero de 2008, con peso de 125 kg y talla de 1,72m (IMC 42,23). Previamente realizaba tratamiento en la Unidad de Trastornos Alimentarios con Topiramato (100mg) y Fluoxetina (60mg) desde hacía 3 meses; pese a ello el paciente presentaba dificultades en el funcionamiento cotidiano, control de la alimentación y cierto retraimiento/aislamiento social. Se decidió, por tanto, modificar el tratamiento pautándose Fluoxetina (40mg/día), Topiramato (150mg) y Aripiprazol (10mg), intentando mejorar el patrón alimentario y un bajo estado de ánimo con características apato–abúlicas. Se lleva a cabo seguimiento bimensual, objetivándose una clara mejoría tanto en el control de la alimentación, como a nivel afectivo y de sociabilidad; comienza a barajarse como favorable la posibilidad de la cirugía bariátrica, que se realiza en julio de 2008. Posteriormente a la intervención quirúrgica, el paciente permanece estable, consiguiendo un peso de 88kg (IMC 29,7), continuando con el mismo tratamiento farmacológico. Aproximadamente 12 meses tras la cirugía, y en una revisión rutinaria realizada por Cardiología para seguimiento de la bradicardia ya referida, se objetiva en las pruebas electrofisiológicas una taquicardia ventricular no sostenida polimórfica en el seno de QT largo, con buena respuesta tras tratamiento farmacológico con betabloqueantes.
Hemograma, función renal, lipidograma y hormonas tiroideas normales.
Electrocardiograma: ritmo sinusal a 45 latidos por minuto (lpm) y ondas U prominentes.
Ecocardiograma: ventrículo izquierdo no dilatado ni hipertrófico, sin alteraciones de la contractilidad segmentaria y función sistólica conservada. Aurícula izquierda y raíz aórtica normales. Válvulas morfológicamente y funcionalmente conservadas. Patrón de flujo transmitral normal. Cavidades derechas normales.
Holter electrocardiográfico: ritmo sinusal con una frecuencia cardíaca de 62 lpm con rachas de fibrilación auricular paroxística con bloqueo de rama completo derecha probablemente focal (precedidos de extrasístoles supraventriculares). Extrasistolia ventricular muy frecuente con abundantes períodos de bigeminismo ventricular, algunos dupletes y alguna racha de escasos latidos de taquicardia ventricular no sostenida polimórfica. Algunas ondas p no conducidas.
Con todos estos resultados, no se encuentra evidencia de cardiopatía orgánica, de manera que se recomienda dieta pobre en sal y en grasas de origen animal, así como mantenimiento del betabloqueante a la misma dosis. El paciente continúa revisiones en psiquiatría y la medida más importante tomada fue la suspensión de aripiprazol.