Mujer de 30 años de edad diagnosticada de un trastorno esquizofrénico tipo paranoide de 10 años de evolución. Sin antecedentes personales médico-quirúrgicos de interés.
Nunca ha requerido una hospitalización psiquiátrica y se ha mantenido con tratamiento ambulatorio. Entre sus síntomas clínicos destacan las alteraciones sensoperceptivas de tipo cenestopático, los contenidos delirantes de tipo autorreferencial y de perjuicio, así como los fenómenos de robo, inserción y difusión del pensamiento. La sintomatología negativa no es muy aparente pero la paciente tiene una clara conciencia de déficit quejándose de apatía, abulia y alogia. Hace un cumplimiento estricto de consultas, tratamientos prescritos y no consume tóxicos.Estaba psicopatológicamente estabilizada con paliperidona 12 mg/día y loracepam 3 mg/día. En una de las consultas de seguimiento comentó la presencia de una amenorrea de 3 meses de evolución, por lo que se solicitó una determinación de prolactina en sangre que resultó ser de 141 ng/mL (valores de referencia 3-30 ng/mL). En un primer momento disminuimos la dosis de paliperidona a 9mg/día pero la paciente sufrió una exacerbación de los síntomas psicóticos positivos. Posteriormente, decidimos reinstaurar las dosis iniciales de este antipsicótico y añadimos 5 mg/día de aripiprazol. Elegimos la opción de mantener la paliperidona y añadir aripiprazol a dosis mínima porque este último fármaco había sido utilizado con anterioridad en esta paciente a dosis de 15 mg/día y tuvo que ser retirado por la aparición de acatisia. Tras 4 semanas de instaurado el tratamiento con 5 mg/día de aripiprazol la cifra de prolactina en sangre fue de 37 ng/mL.