Mujer de 20 años, con antecedentes de anorexia nerviosa y depresión de un año de evolución, en tratamiento con escitalopram. Los padres describen un trastorno conductual progresivo desde la misma fecha, caracterizado por abulia, ausencia de iniciativa, dificultad en la planificación de actividades y alteración creciente de memoria, lo que se tradujo en aislamiento social y mal rendimiento, desarrollando alrededor de dos meses después, un trastorno alimentario severo. Ingresa a la unidad de tratamiento intensivo debido a un intento de suicidio por medio de la ingesta masiva de escitalopram. Un mes antes de su ingreso la paciente se realizó un electroencefalograma (EEG) a solicitud de su psiquiatra tratante, el que muestra muy abundante actividad epileptiforme interictal bifrontal sincrónica y secundariamente generalizada, en salvas de hasta seis segundos de duración. Se decidió en ese entonces no iniciar tratamiento antiepiléptico debido a la ausencia de crisis epilépticas clínicas. El día de su ingreso a la Clínica se repite el EEG que evidencia muy frecuente actividad epileptiforme bifrontal sincrónica y la paciente es conectada a una VM-EEG, con el fin de evaluar la presencia de crisis subclínicas y eventualmente correlacionar éstas, con posibles manifestaciones clínicas sutiles. Durante el exámen se evidencian crisis electrográficas recurrentes con actividad bifrontal sincrónica, de entre 6-12 segundos de duración, las que se presentan en forma subintrante por más de una hora. Concomitante con esta actividad, la paciente refiere períodos de "conexión parcial con el medio", en los que pierde fragmentos de conversación, presenta lentitud en el pensamiento y le cuesta formular respuestas, condición que se ha presentado en forma intermitente durante el último año. Se decidió iniciar tratamiento con lamotrigina en dosis crecientes hasta 300 mg por día. Luego de un mes de tratamiento (100 mg de lamotrigina) la paciente refiere disminución de alrededor del 80% de los eventos "en los que se enlentece" y los padres notan mejoría conductual significativa, "logra concentrarse en una actividad y entiende lo que lee". El EEG de control muestra sólo ocasional actividad epileptiforme interictal bifrontal sincrónica, en salvas de 1-2 segundos de duración. Se agregó acido valproico en dosis de 1 g por día, con lo cual desaparecieron completamente los "eventos" descritos por la paciente y se normalizó el EEG.