Mujer de 83 años con antecedentes de cuadros depresivos no bien filiados que no requirieron ingreso. En seguimiento por Psiquiatría de forma ambulatoria desde hacía cuatro meses por episodio depresivo, en tratamiento con escitalopram. Mostraba intensa angustia, gran inhibición psicomotriz, ideación deliroide nihilista y de ruina, negándose a la ingesta, con cuadro de deshidratación secundaria que cede con sueroterapia. Se inicia tratamiento con TEC que resulta extraordinariamente eficaz, y en tres sesiones come y bebe de forma adecuada, mejora el ánimo y el autocuidado, así como las ideas deliroides y el sueño. En la tercera sesión de TEC, utilizando la misma intensidad y tratamiento que en las previas, aparece un estatus epiléptico eléctrico no correspondiente con clínica de 700 segundos de duración que cede tras la administración intravenosa de 10 mg de valium, 50 mg de pentotal y 30 mg de propofol. Se suspende TEC y se realiza seguimiento electroencefalográfico. La recuperación desde entonces es progresiva aunque mucho más lenta. Una vez estabilizada la paciente se decide alta al domicilio con apoyo familiar y asistencia 24 horas, pautándose como tratamiento 300 mg de venlafaxina y 500 mg de quetiapina diarios.