Mujer de 62 años ingresada en el Hospital Infanta Cristina de Badajoz por estar infectada por el nuevo virus Influenza A/H1N1. Como antecedentes personales, ex-fumadora de 10 cigarros/día hasta hace unos años y diagnosticada de EPOC. No refiere antecedentes familiares de interés.
La paciente trabaja como médico de Atención Primaria y contrajo la infección en una visita domiciliaria, comenzando tres días después con fiebre (38oC), tos seca, rinorrea y artromialgias. En la exploración física habría que destacar la presencia de una orofaringe ligeramente eritematosa, e hipofonesis bilateral con sibilancias en ambos campos inferiores, en la auscultación pulmonar.
El electrocardiograma mostraba un ritmo sinusal con ondas p prominentes en derivaciones II, III y avF. La radiografía de tórax al ingreso presentaba un ligero aumento de la trama broncovascular sin infiltrados. Se inicia tratamiento con oseltamivir oral, apareciendo una buena respuesta inicial (desaparición de la fiebre y dolores musculares), hasta cinco días después, así como tratamiento broncodilatador asociado (bromuro de ipratropio cada 6h, terbutalina y budesonida cada 12h).
Se solicitaron pruebas complementarias para la confirmación de la infección por el nuevo virus Influenza A/H1N1:
- Laboratorio: hemoglobina 14,6 g/dl, leucocitos 4300/mm3, plaquetas 141000/mm3.
- Coagulación: actividad de protrombina, TTPA y fibrinógeno normales.
- PCR: 9,4 mg/l.
-TSH normal.
- Gasometría arterial basal: pH 7,48/pCO2 32/pO2 61/HCO3 24/SatO2 92,4%.
- Estudio de nuevo virus Influenza A/H1N1 positivo en -frotis nasal y sanguíneo.
- Serología para C. Burnetii, M. pneumoniae y C. pheumophila negativas.
- Proteinograma normal, así como IgA, IgG e IgM. Subpoblaciones linfocitarias: CD4 427/40%; CD8 134/13%.
- Radiografía de tórax (realizada tras cuatro días de -hospitalización): no se detectan infiltrados pulmonares ni otras imágenes importantes.
Tras estar ingresada tres días, en régimen de aislamiento, comienza a presentar un cuadro de desorientación e inquietud, que desembocó en un cuadro de agitación psicomotriz, con desorganización conductual, problemas de reconocimiento, lenguaje verborreico, incoherente y de contenido delirante; siendo fluctuante y con empeoramiento al atardecer, de forma que se procede a la sujeción mecánica de la paciente y administración de una pauta de 1 ampolla intramuscular de levomepromazina y diazepam de 10mg, la cual hubo que repetir por falta de respuesta a la primera. Dada la situación de la paciente se decide establecer dosis pautada de risperidona de 4mg y tiapride 400mg, repartidas en dos tomas. En días posteriores, se realizan pruebas de imagen: resonancia magnética (RM), en la que se evidenció una discreta atrofia corticosubcortical con pequeñas imágenes hiperintensas en sustancia blanca periventricular de ambos hemisferios en relación con lesiones isquémico-degenerativas crónicas; y, tomografía computerizada por emisión de fotones únicos (SPECT), en la que se objetiva una hipoperfusión frontal izquierda y discreta heterogeneicidad de la perfusión global.
Durante los diez de estancia hospitalaria desaparecen las alteraciones conductuales y del pensamiento, con un discurso adecuado así como adaptación al entorno hospitalario y relacional, sólo a destacar cierta hipotimia, reactiva al cuadro sufrido. Se permite un pase domiciliario para asegurar adecuación a su medio habitual, con excelente respuesta, de forma que recibe el alta hospitalaria con risperidona 2mg/24h, sertralina 50mg/24h y diazepam 5mg/24h.