Varón de 30 años sin antecedentes psiquiátricos previos con un primer episodio psicótico de características esquizofreniformes. Inició tratamiento con amisulpride 600mg/día, mejorando de manera progresiva la sintomatología psicótica y tras 20 días de ingreso fue dado de alta. Un mes y medio después, manifestó quejas de disfunción eréctil y comunicó su deseo de abandonar el tratamiento si el síntoma persistía. Se decidió añadir 15 mg de aripiprazol a su tratamiento previo. Una semana después del ajuste realizado, el paciente refirió que había remitido la disfunción eréctil. Cuatro meses después, se mantenía la estabilidad psicopatológica, así como la no existencia de disfunción eréctil.