Mujer de 35 años con un primer episodio psicótico y tratamiento con risperidona 9 mg/día. Presentó una adecuada remisión de la clínica psicótica en la primera fase del tratamiento. Durante el seguimiento la evolución fue favorable pero la paciente se quejó de la aparición de amenorrea y clínica extrapiramidal. Debido a estos síntomas, la paciente inició por su cuenta una disminución progresiva del tratamiento. Tras ello, a los dos meses, se presentó exacerbación de la clínica psicótica y se aconsejó el inicio de tratamiento con un antipsicótico depot. El mal control de los síntomas y la persistencia de los efectos secundarios motivó un ingreso hospitalario 8 meses después. En este ingreso se decide añadir aripiprazol al tratamiento previo (risperidona 6 mg/día y zuclopentixol 200 mg intramuscular cada 3 semanas), incrementándose la dosis gradualmente hasta 30mg/día. Cuatro días después, la paciente presentó retorno de la menstruación y mejoría en la clínica extrapiramidal. Fue dada de alta a las 3 semanas con clara mejoría de su clínica psicótica y una buena tolerancia al tratamiento, decidiéndose suspender la administración del zuclopentixol. Tras seis meses de seguimiento la paciente continuaba estable en la mejoría psicopatológica lograda, sin efectos secundarios de la esfera sexual y buena adherencia y cumplimentación terapéutica.